La pandemia del coronavirus ha sido utilizada como herramienta de los grupos políticos opositores para desacreditar a los gobiernos, principalmente al federal, debido a que se ha cuestionado la manera en la que ha reaccionado la administración de Andrés Manuel López Obrador para atender esta problemática de salud pública.
Sin embargo, México ha seguido las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para aplicar las medidas sanitarias correspondientes y prevenir cualquier caso posible del Covid-19, por lo que las criticas a las acciones del gobierno federal no corresponden a los escenarios que vive el país con respecto a otras naciones europeas, donde se dejó que el virus creciera a mayor escala.
Algunos personajes asociados al ex presidente de México, Felipe Calderón, han utilizado las redes sociales para impulsar una campaña de desinformación en los espacios digitales con respecto al coronavirus y a las medidas ineficientes del gobierno federal, lo que ha sobredimensionado la gravedad del problema.
En los mensajes se difundían supuestos casos que la Secretaría de Salud federal (SSa) no había detectado o también la carencia de insumos médicos, por lo que muchas personas creyeron estas versiones y comenzaron a realizar compras de pánico que no abonan a atender la problemática real de esta situación.
A ello se suman los cuestionamientos de que en España, Francia o Italia se implementaron acciones más severas para prohibir la circulación de personas, cuando en México no se tomaron en cuenta las mismas acciones, no obstante, las propias autoridades han sido muy explícitas en señalar que esas medidas se aplicarán cuando se consideren para no impactar de forma más agresiva a la economía nacional.
Asimismo, muchos medios de comunicación han potencializado la gravedad del coronavirus, pese a que su nivel de mortalidad es menor que otros virus presentes en el ambiente, por lo que muchos opinadores se han encargado de cuestionar sin información verídica ni científica sobre el Covid-19, por lo que sólo promueven la desinformación.
Muchos de los opinadores no tienen conocimientos ni siquiera básicos sobre epidemiología pero emiten posturas como si dominaran el tema, cuando se trata de un problema de salud pública, que sólo los expertos deben dar información y así acabar con tantos mitos y rumores que surgen en el entorno digital.
En las próximas semanas los efectos negativos del coronavirus serán más visibles, sin embargo, se deberán implementar acciones específicas para que la desinformación no dañe más a la economía nacional como tanto les fascina a algunos grupos políticos con nulo conocimiento sobre epidemiología.

