Camila Luna / @Charkovsky3_0
Apatzingán, Michoacán.- El sábado por la mañana, en las cercanías de las entradas a Apatzingán, cientos de comunitarios se preparaban para entrar al corazón de la Tierra Caliente, considerada la “joya” de Los Caballeros Templarios.
Ahí, los hombres armados esperaban recibir la orden para ingresar a la cabecera municipal y por fin “liberar” Apatzingán. No obstante, la instrucción nunca se dio.
En su lugar, apoyados por el Ejército Mexicano y la Policía Federal, los guardias civiles montaron retenes para evitar el ingreso y huida de delincuentes ante el arribo de las autodefensas.
Mientras tanto, en la catedral de Apatzingán, el padre Gregorio López y líderes comunitarios, mantenían una reunión privada, en la que a decir por el propio Hipólito, le expresaron al Padre “Goyo” su respaldo y apoyo para la organización de la autodefensa de Apatzingán.

