(6 de junio, 2014).- El 11 de julio del 2013 el cuerpo de una persona calcinada fue localizada en el fraccionamiento infonavit Humaya, en Culiacán, Sinaloa. Ahí llegaron efectivos de la policía ministerial y municipal, quienes resguardaron el lugar para esperar a los peritos de la Procuraduría de Justicia de Sinaloa quienes se encargarían de realizar las pruebas pertinentes para conocer su identidad, mientras que aquel cuerpo pasaba a formar parte de las estadísticas de personas asesinadas no identificadas por el crimen organizado.
La Procuraduría General de la República (PGR), anunció este jueves que firmó un acuerdo de participación de acceso a la base de datos de Interpol sobre ADN, que permitirá a México tener una base de datos nacional genética. Tuvieron que pasar varios años desde que inició la guerra contra el narcotráfico para que el gobierno pensara en programas que debieron implementarse mucho antes de iniciar una batalla, que no está cerca de llegar a su fin.
Durante la inauguración de la 10° Reunión Ordinaria del Grupo Iberoamericano de Trabajo en Análisis de ADN “GITAD”, Mariana Benítez Tiburcio, la subprocuradora Jurídica y de Asuntos Internacionales de la dependencia, informó que ahora la procuraduría, tiene una base de datos de 14 mil 278 perfiles genéticos y que se creará una base de datos nacional genética.
Benítez dio a conocer que se firmó un acuerdo de participación de acceso a la base de datos de Interpol sobre ADN, y permitirá consultar la información de los perfiles de los países miembros de la organización policial internacional.
La PGR tomó la decisión de modernizar el laboratorio central de la dependencia y establecer cuatro laboratorios de genética forense para “responder a las exigencias” del nuevo sistema penal acusatorio y que representó una inversión de 60 millones de pesos, monto ínfimo comparado con los 4 mil 195 millones de pesos que se gastó Enrique Peña Nieto en publicidad oficial durante su primer año de gobierno de acuerdo con datos de Fundar y Artículo 19, divulgados el pasado 14 de mayo.
Ahora la PGR buscará ser tan eficiente en medicina forense como el afamado programa televisivo CSI: La escena del crimen, a pesar de que estas medidas debieron implementarse en los inicios de la administración de Felipe Calderón, pero el tiempo ha demostrado cada día que no existió nunca una estrategia para afrontar al crimen organizado, no se pensó en crear primero una infraestructura capaz de soportar las contingencias de una batalla de tal envergadura.
El 22 de mayo de este año, Miguel Ángel Osorio titular de la Secretaría de Gobernación sorprendió con un anuncio, pues según la base de datos nacional el número de “personas no localizadas” como las llama el gobierno para no decir desaparecidas disminuyó
El funcionario se vanaglorio en su discurso haciendo énfasis que ocurrió una reducción entre 2010 y 2012, años durante los cuales las cifras de personas no localizadas bajaron a 13 mil, y que de ese año al presente, se tienen reportadas ocho mil.
Días después Amnistía Internacional reviró el discurso oficial pues de acuerdo con sus documentos en el 2012 se tenían registradas desaparecidas a 27 mil personas y cuestionó si la cifra dada por Gobernación era el total de personas “no localizadas” o ese número son las que permanecen sin localizar.
Hasta ahora no ha habido explicación alguna sobre la metodología que siguió el gobierno para obtener la cifra de personas desaparecidas pero esperemos que los triunfalismos de su discurso no estén basados en los escritos de Carol Mendelsohn, la productora y guionista de la afamada serie de televisión que lleva 14 temporadas, quizás ahora con la base nacional genética se podrá identificar a aquella persona calcinada en Sinaloa.


