Valentina Pérez Botero / @vpbotero3_0
(16 de mayo, 2013) La imagen suele atiborrase de colores: una cáscara de mango, botellas PET, latas de cerveza, servilletas usadas, un empaque tetrapack de leche; la basura, de acuerdo con expertos ambientalistas, puede reciclarse hasta en un 50 por ciento, pero en México sólo se reusa un porcentaje aproximado del 20 al 25.
En cálculos conservadores, una persona produce diariamente un kilo de basura, pero el problema radica cuando el collage de colores se suma; si en el Distrito Federal mexicano existe una población aproximada de 20 mil personas –entre quienes radican permanentemente y los que vienen a trabajar- los desechos equivalen a más de 17 mil toneladas, el 20 por ciento de la producción total del país.
Administrar el peso en basura, equivalente al peso de más de 576 mil niños de diez años, es un reto administrativo, de salubridad pública y cívico.
En distintos países, el 17 de mayo se celebra el Día Internacional del Reciclaje que sirve para recordar el símbolo de la acción -reciclar- y llevarlo a cabo: la transformación de la cinta de Moebius en la imagen reconocible del reciclaje, tres flechas que se autoreferencian –se conducen infinitamente entre sí- que asemejan un rectángulo y recuerdan las tres R que pueden resolver el problema de la basura “reducir, reciclar y reutilizar”.
En la Ciudad de México la Ley de Residuos Sólidos, del 2004, estableció la obligatoriedad de separar los residuos, pero el impacto práctico ha sido poco porque las familias no ven una retribución directa en el trabajo extra que significa separar la basura.
Vender residuos como papel periódico tiene un precio comercial no mayor a un peso por kilo y las latas de aluminio, por ejemplo, de 18 pesos el kilo; cantidades en peso y dinero que para muchas familias no es un incentivo.
Diversas iniciativas que buscan monetizar la basura separada como las botellas PET, sin la cáscara de mango; las latas de cerveza, aisladas de las servilletas usada, y los empaques tetrapack debidamente organizados, son útiles en el Mercado del Trueque del DF, que cambia los residuos por comida.
También existe la posibilidad de reusar los desechos como materiales de construcción, como podrás verlo en el documental especial que transmitirá REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO el 20 de mayo sobre casas hechas hasta 30 por ciento de residuos sólidos.
Muchos coinciden en que el tema de la basura es cuestión de perspectiva: para quienes es un problema, la visión radica en el infantilismo de la población -que la incapacita para separarla- y la negligencia pública que no realiza políticas acordes a su población; para quienes la ven como una posibilidad encuentran entre los desperdicios una mina de oro.


