El presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Carlos Navarrete Ruiz confía en lograr entre el 12 y el 16 por ciento de la votación el próximo 7 de junio. La estrategia que utilizarán sus candidatos será la de señalar los errores del gobierno federal en estos tres años. No obstante, al dirigente se le olvida que después del proceso electoral del 2012, Nueva Izquierda (NI), (corriente a la que pertenece) respaldó el Pacto Por México. Entre los motivos que determinaron dicha decisión es que no vieron viable alcanzar el poder y este mecanismo les permitió influir en la administración. En su momento, los perredistas presumieron ser los padres de la Reforma Fiscal, hoy constatan los nefastos resultados de tal medida en la economía. De manera pragmática se unen al Partido Acción Nacional (PAN) para combatirla, pretenden que el costo electoral lo pague el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
En este contexto, Navarrete Ruiz está seguro que los perredista podrán retener la mayoría de las delegaciones en el DF, aunque tendrán que pelear contra el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que pretende ganar las delegaciones de Iztapalapa, Gustavo A Madero, Cuauhtémoc, Azcapotzalco, Coyoacán. La batalla se caracterizará por la denuncia.
Mientras, en Michoacán “Los Chuchos” sienten cercana la victoria de Silvano Aureoles que dice contar con el respaldo de “Los Pinos”. Aunque no se puede descartar que la panista Luisa María Calderón Hinojosa “Cocoa” diera la sorpresa. En contra partida en Morelos donde desgobierna Graco Ramírez los resultados serán pobres.
Por lo que se refiere a lo que sucederá en Guerrero es una incógnita, el caso de los 43 estudiantes desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre del año pasado, no se sabe a que partido político perjudicarán más. Muy lejos de ahí, en Tabasco se dará una elección inédita, será la primera vez que los perredistas compitan sin la presencia de Andrés Manuel López Obrador, sin duda todo puede pasar.
Así se entiende el por qué “Los Chuchos” tiraron al cesto de la basura los objetivos que llevaron a miles de mexicanos a fundar el PRD. Además fue la manera que encontraron para deshacerse de López Obrador quien desde hace tiempo trabajaba en la formación de Morena.
Ahora bien, el resquebrajamiento en el Sol Azteca ha provocado que no exista un liderazgo que guie a la militancia en estos momentos de zozobra. La improvisación parece ser la consigna. El senador Miguel Barbosa quien rompió con “Los Chuchos” considera que los perredistas podrían recuperar la credibilidad con acciones como la de impulsar la eliminación del fuero, la creación de los sistemas nacionales de transparencia y anticorrupción. No es mala idea exigir a los servidores públicos y representantes populares mayor transparencia, rendición de cuentas y honestidad.
En cambio, Rene Bejarano perdió presencia en el DF a partir de su enfrentamiento con el jefe de gobierno Miguel Ángel Macera, ahora se dispone a fundar una agrupación política nacional que luego se convertirá en partido político. Otros fundadores que están fuera del perredismo y buscan su propio camino son: Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, ambos apuestan a impulsar una nueva Constitución que de rumbo al país. Esto es una misión casi imposible, ya que estos políticos no tuvieron injerencia en la lista de los candidatos a diputados federales.
Llama la atención en todo este desorden que el diputado federal Fernando Belaunzarán Méndez de Nueva Izquierda, declaró que no buscaría ninguna posición. Ahora se convirtió en suplente de Carlos Agusto Morales quien va como candidato asambleísta por el distrito 28 de Iztapalapa.
Esta elección dejará al descubierto los nuevos liderazgos del Sol Azteca, son tiempos de cambio y pronto veremos que tan viable es este partido político.

