(31 de julio, 2014).- Tres meses han pasado desde que el cineasta mexicano, Alfonso Cuarón, lanzó 10 preguntas sobre la reforma energética a Enrique Peña Nieto, externando muchas de las inquietudes de los mexicanos sobre el tema.
Tres meses de discusiones en el Senado, dictámenes y protestas que, al parecer, invariablemente han llevado a la aprobación de los deseos peñanietistas hacia la privatización.
La octava pregunta de aquel entonces dictaba: “Si Pemex aportó durante 70 años más de la mitad del presupuesto federal (con el que se construyó la infraestructua nacional, se sostuvo la educación y los servicios de salud gratuitos), ahora que el aporte del petróleo no irá directamente de Pemex a las arcas, ¿cómo se cubrirá dicho presupuesto?”
La respuesta de Peña Nieto, en su momento, explicó que la renta petrolera continuaría llegando al Estado mexicano por medio de los contratos que se asignen a los particulares que ofrezcan el mayor pago.
Sin embargo, el caso de Oceanografía ha demostrado cómo se manejan los contratos de la empresa que pronto dejará de ser paraestatal, Petróleos Mexicanos (Pemex), donde lo que menos parece importar son los ingresos a la nación, para el beneficio de la población mexicana.
De igual forma, la senadora del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Dolores Padierna, ha denunciado que diversos funcionarios panistas tienen negocios relacionados con la industria de transporte marítimo y terrestre, al servicio de Pemex, por lo que limitaron la inversión extranjera en las leyes secundarias, con tal de acaparar los contratos.
Por otro lado, la reforma fiscal ya está acumulando su “vaquita” a costa de los contribuyentes, luego de haber agregado diversos impuestos al consumo, mientras a empresas como Televisa y otras que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) no ha querido revelar, se le perdonan más de 253 mil millones de pesos en impuestos.
En consecuencia, el 57 por ciento de los mexicanos cree que el gobierno recibirá los recursos que Pemex dejará de aportar, mediante el cobro de nuevos impuestos. Este porcentaje significa que seis de cada 10 mexicanos tienen esta idea, según una encuesta de vivienda que dio a conocer Parametría.
Otro de los datos divulgados refiere que el 35 por ciento de las personas encuestadas, no tiene idea de cómo le hará el gobierno para obtener ingresos que compensen lo que aportaba Pemex.




