Por Dr. Gerardo Lavalle Garcés
(31 de julio, 2014).- Por lo general no debe causar dolor ni ser causa de incapacidad funcional. El niño desarrollará su arco normal al crecer
El pie plano ocurre cuando uno de sus arcos, específicamente el longitudinal, se encuentra más bajo que el promedio normal. La incidencia del pie plano es desconocida, pero la mayoría de los bebés lo tienen y hasta un 25% de los adultos también.
El pie plano por lo general no debe causar dolor ni ser causa de incapacidad funcional. El niño desarrollará su arco normal al crecer. Existen variantes anatómicas, congénitas e incluso demográficas, debido a que distintos factores, por ejemplo el uso de calzado diferente en niños de distintas culturas, influye en la forma que el pie adopta durante el crecimiento.
Existen diferentes tipos de pie plano:
1.- Pie plano flexible
El arco se eleva y el talón se desvía hacia afuera cuando el paciente se para de puntas.
Hipermovilidad en la articulación subastragalina
El tendón de Aquiles es flexible
En los bebés la forma del pie es normal al nacer y durante el crecimiento
Es el más frecuente
2.- Pie plano flexible con tendón de Aquiles acortado
Tendón de Aquiles acortado por contractura
Puede ocasionar dolor y callosidades
Se desconoce a qué edad se contractura el tendón
3.- Pie plano rígido
Hay restricción de movimiento en la articulación subastragalina
Se asocia a coalición tarsal (unión anormal entre dos huesos de la parte posterior del pie)
Es congénito
Es el más doloroso
El diagnóstico es clínico y las radiografías no son necesarias, a menos que el especialista lo solicite. La historia clínica del paciente es importante, ya que usualmente la consulta es porque los padres ven al niño pisar hacia adentro. El niño puede quejarse de cansancio nocturno o pérdida progresiva de flexibilidad. Se debe explorar al paciente para encontrar señales que orienten al diagnóstico, descartando problemas como la contractura del tendón, poca movilidad articular o deformidades.
El tratamiento va enfocado a una explicación a los padres de la anatomía del pie del niño, así como a recomendar programas de entrenamiento para el fortalecimiento y balance muscular de las piernas y de estiramiento muscular del tendón de Aquiles.
El uso de zapatos ortopédicos y plantillas de corrección ya no está indicado, salvo en ocasiones que lo ameriten. El tratamiento quirúrgico únicamente está indicado en pies planos flexibles con tendones de Aquiles contracturados, muy dolorosos y que no responden al manejo conservador, o en pies planos rígidos, que por lo general son congénitos y van acompañados de otras patologías.


