Por: Valentina Pérez Botero
Twitter: @vpbotero3_0
Se le conoce como “orgasmo húmedo”. La mujer lubrica, normalmente, durante la fase de excitación sexual; pero el orgasmo húmedo se diferencia en la intensidad y la cantidad en que sale el líquido. Pensaban que era orina, pero la composición delató su origen: glucosa, bajo contenido de urea y antígeno prostático (PSA).
La eyaculación femenina o squirting, como se le conoce en inglés, aún está envuelta en controversia. ¿Puede toda mujer tener una eyaculación? ¿Es más fuerte el orgasmo? ¿Significa que el sexo fue mejor?
Los sexólogos que han investigado el fenómeno, como el español Francisco Santamaría Cabello, insisten en que toda mujer eyacula y la clave, más que en el tipo de estimulación o entrenamiento de las glándulas y los músculos responsables; responde a una lógica de que algunas mujeres eyaculan hacia adentro –el líquido posteriormente sale por la orina– y otras lo hacen hacia fuera.
Los detractores de esta postura insisten que la especie de glándula prostática y de Skene no están presentes en todas las mujeres y tampoco se encuentran ubicadas de forma homogénea en la anatomía femenina, así que muchas mujeres simplemente podrían intentar infructuosamente tener una eyaculación.
Aunque las mujeres que tienen orgasmos húmedos los juzgan mejores –en intensidad– que los orgasmos secos, no existe evidencia científica que lo corrobore, lo único que se atreven a especular, es que seguramente sí es más espectacular.








