(08 de febrero, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO).- Tres muertos, 20 heridos, personas desaparecidas, casas y vehículos quemados fue el saldo es el saldo de un enfrentamiento entre seguidores de la desterrada presidenta municipal del PVEM, María Gloria Sánchez Gómez, y simpatizantes del ex presidente municipal interino, Óscar Gómez López.
Por su parte integrantes del FNLS, han señalado que, “la problemática en Oxchuc no es un acontecimiento nuevo, éste surge como un problema poselectoral en el año 2015, desde entonces, lo que pareciera un conflicto intercomunitario en realidad tiene como punto de partida la política institucional, de este modo las víctimas y el ambiente de tensión que priva en este municipio es responsabilidad de Manuel Velasco Coello.
El paramilitarismo funge como puntal de represión en la entidad, mediante esta política se conduce al pueblo a una lucha fratricida, con la particularidad de aquellos quienes actúan como paramilitares pierden todo vínculo e identificación con el pueblo trabajador, su degradación humana y descomposición social es vil porque por ‘unas monedas’ se prestan para asesinar a sus hermanos de clase”.
De acuerdo con el derechohumanista Pedro Loarca, la problemática de Oxchuc, no es más que la consecuencia de una problemática “que se abandonó, que se sabía llegaría hasta los hechos mortales y aún sabiéndolo Velasco Coello no hizo nada. Como ha sucedido durante su sexenio.
Este gobernador que ya está a punto de terminar su sexenio, en cuestión de solución de conflictos jamás tuvo la intensión de disolverlos pacíficamente. Ni siquiera tendió puentes, por el contrario ha solapado a quienes han atacado a grupos indígenas vulnerables, que han sido de las problemáticas que más se han acumulado durante el gobierno de Velasco Coello y que han dejado gran cantidad de ejecuciones, sin embargo en ninguno de los varios casos hubo, mínimo, un pronunciamiento”, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO.
Incluso, señala el especialista en Derechos de los Pueblos Indígenas asegura que, incluso cuando la misma Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) solicitó al Gobierno del Estado la implementación de medidas cautelares para la protección de la vida de los habitantes de Oxchuc, quienes fueron atacados con armas de fuego, Velasco Coello ha guardado silencio, señala.
“El municipio padece las ambiciones de los líderes políticos que se llenan las bolsas en las elecciones y ponen como carne de cañón a la población en general, quienes son al final los gravemente afectados. Los muertos como siempre los pone el pueblo, son quienes se llevan las balas y siendo los de abajo, jamás conseguirán justicia, solamente son usados para amedrentar a quienes están dispuestos a mantener una lucha social en pro de sus derechos y en contra del gobierno”.
De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos Frayba, este problema deriva de conflictos post electorales no resueltos desde el 2015, a partir de esta fecha han ocurrido varios actos de violencia y enfrentamientos con la aquiescencia del Gobierno de Chiapas, afectando a toda la población del municipio.
La cual en su mayoría se encuentra conformada por mujeres, niñas y niños, quienes ante los rumores de mayores actos de violencia, se encuentren aterrorizadas y resguardadas en sus casas.
“Cabe señalar que este ataque se da en el marco de una acción popular, en la que la comunidad se estaba organizando para reaperturar el entierro sanitario que simpatizantes de la presidenta municipal María Gloria Sánchez habían clausurado”.
Uno más de los motivos contundentes por lo cual Velasco Coello desde su gobierno no ha promovido la paz es porque quienes hacen los desmanes son principalmente simpatizantes y/o militantes del PVEM. Quienes teniendo el campo abierto y la impunidad absoluta, agrega, matan, golpean, queman casas o carros a sabiendas que no tendrán castigo alguno.
“Chiapas se caracteriza por ser una entidad humillada principalmente la población indígena, pero nada más evidente y representativo que el municipio de Oxchuc, donde además está considerado dentro de la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género, motivo, pero no por ello se ha brindado los candados necesarios para que en medio de esta violencia armada se resguarde la población en general, pero puntualmente las mujeres, niños y niñas”.
El punto más frágil, indica, es que no se ha garantizado la protección a la vida, seguridad e integridad física y psicológica de los habitantes del municipio. Hasta este momento se vive una tensa calma “y mientras tanto se pide la intervención de Gobernación, quienes podrían enviar a militarizar aún más la zona, porque lo está pidiendo el PVEM en el municipio y por supuesto que para ellos sí habrá atención. Y todavía más cuando se buscar abrirle las puertas a las armas del Ejército y la Marina”.

