Proyecto Diez / @ProyectoDiez
Por Miguel Ángel Arévalo
(18 de junio, 2014).- Mucho hemos escuchado en los últimos días sobre el “maléfico plan conspiracionista” de nuestros legisladores federales para discutir, y en su momento aprobar la famosa reforma energética durante las fechas en que se celebrará el máximo torneo futbolístico, el mundial de fútbol 2014. Sinceramente, y en mi opinión muy personal, siempre me han causado un poco de conflicto las personas que piensan que todo es un “compló” y que no hay nada que pueda hacerse contra eso.
Ahora bien, es totalmente cierto que esta reforma tan controversial por el gran cambio que pretende generar en el sector petrolero se tiene planeada para aprobarse durante esta justa deportiva, que sin duda es el evento más esperado por los mexicanos y el cual atraerá la mirada de millones. Muchos de nosotros estaremos con la atención puesta sobre este evento día y noche hasta que éste llegue a su final. Cierto, mientras los mexicanos tenemos la atención desviada en el futbol, en el recinto legislativo de San Lázaro se estarán discutiendo y aprobando estas nuevas legislaciones, pero ¿Es cierto que se aprobarán éstas a espaldas de los mexicanos como afirman muchos de la oposición? y ¿La culpa es de los “corruptos” legisladores y del sistema que aprovecharan el mundial para tener la atención desviada de los mexicanos? ¡Yo creo que NO!
El problema aquí no es que la aprobación de las nuevas legislaciones se empalme con las fechas del mundial, sino que el verdadero problema es la falta de compromiso e interés que cada uno de los mexicanos tenemos con la cosa pública.
En México, la legislación se aprobará sí o sí, sin tener consultas populares previas, así es nuestra “democracia” tan participativa, siendo así, el pretexto de que el mundial será un distractor social y una cortina de humo para que nuestros legisladores aprueben la reforma energética, en realidad es un pretexto pero para ocultar la falta de compromiso e interés de nuestra sociedad con la política y con lo que sucede en torno a ella. Quien esté verdaderamente interesado en saber qué pasa, cómo pasa y por qué pasa, estoy más que seguro de que no le será de mayor problema en sentarse a disfrutar de un partido de fútbol, y al mismo tiempo estar bien informado, y hasta poder participar en las actividades que crea pertinentes para defender su postura e ideales.
El problema no es que los diputados aprovechen estas fechas para trabajar temas tan trascendentales para el país, para ellos mucho mejor, así pueden trabajar de manera más sencilla y relajada, sino que el problema es que muchos de los mexicanos les importa nada lo que sucede en México o simplemente son indiferentes a ello con el clásico “¿Y yo qué puedo hacer? O mucho sólo se manifiestan por medio de redes sociales creyendo que con varias publicaciones y tweets lograrán cambiar el rumbo del país, así nunca pasará nada.
Para finalizar la idea, creo que es cuestión de compromiso muy personal y parte de nuestra responsabilidad cívica saber si a pesar del mundial o de cualquier otro “distractor o cortina de humo” nos interesamos o no, y sobre todo si formamos parte y participamos activamente en lo que sucede en México día a día.


