En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, la narrativa sobre la neurodivergencia en México está dando un giro hacia el enfoque de derechos y la justicia social. Lejos de ser vista solo como una condición médica, el Trastorno del Espectro Autista (TEA) es hoy reconocido por el Gobierno de México como una “manera distinta de ver el mundo”, un cambio de paradigma que busca integrar una red de protección estatal sin precedentes.
De acuerdo a la Universidad Nacional Autónoma de México, el autismo es un trastorno del espectro neurológico, caracterizado por dificultades en las relaciones sociales, alteraciones de la capacidad de comunicación, y patrones de conducta estereotipados, restringidos y repetitivos.
Si bien el monitoreo de las personas con TEA en México es bastante reciente, un estudio realizado por científicos financiados por la organización Autism Speaks y respaldado por la Secretaría de Salud, estima que 1 de cada 115 niños y niñas tienen un trastorno del espectro autista.
“El Trastorno del Espectro Autismo es una manera de ver el mundo. La atención a las personas con discapacidad es una prioridad” declaró la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes.
Según la ONU, en casos agudos de autismo es frecuente la discapacidad intelectual y solo el 30 por ciento preservan un coeficiente intelectual normal o superior. Esto conlleva en la mayoría de los casos a un alto nivel de dependencia social y familiar.
En el caso de México, bajo la gestión de la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, la Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad Permanente es parte de los apoyos a los que pueden acceder las personas dentro del espectro. Este apoyo busca mitigar las barreras económicas que enfrentan las familias con integrantes con autismo.
Para este ejercicio fiscal, el Estado contempla una inversión social de 37 mil 452.7 millones de pesos con un padrón de beneficiarios de 1.6 millones de personas a nivel nacional.
Uno de los pilares de este avance es el Convenio de Universalización. Este esquema permite que la pensión cubra a personas que anteriormente quedaban fuera de los rangos de edad prioritarios.
Actualmente, 24 estados se han sumado a este esfuerzo, permitiendo que la protección económica sea una realidad desde la infancia hasta la edad adulta mayor, garantizando una transición digna en todas las etapas de la vida de la persona autista.
Rehabilitación y salud: más allá del apoyo económico
Al resecto, la secretaria Montiel destacó que el acceso al bienestar para la comunidad con TEA es integral, pues la rehabilitación y habilitación son derechos inalienables. En este sentido, México ha desplegado una estrategia que combina infraestructura pública y alianzas estratégicas.
Actualmente, 4.9 millones de personas con discapacidad reciben terapias de rehabilitación gratuitas; de los cuales más de 27 mil niñas, niños y adolescentes con discapacidad, acuden a los Centros de Rehabilitación e Inclusión Teletón (CRIT) en 20 entidades federativas del país.
“Actualmente, la pensión se fortalece con el Programa Salud Casa por Casa, asegurando que el seguimiento médico llegue directamente al hogar del derechohabiente”, puntualizó Montiel Reyes.
Asimismo, el nuevo programa Salud Casa por Casa garantiza que las personas con TEA tengan monitoreo médico constante, reconociendo que la movilidad o la sobrecarga sensorial pueden dificultar el traslado a clínicas tradicionales.
La Secretaría del Bienestar recordó que la conmemoración de este día no solo sirve para visibilizar el autismo, sino para reafirmar que, en el segundo piso de la Cuarta Transformación, la inclusión es el eje rector.
Cabe señalar que el reconocimiento de la diversidad del espectro autista es el primer paso para construir una sociedad donde el bienestar no dependa de la capacidad de adaptación de la persona, sino de la capacidad del Estado para garantizar sus derechos fundamentales.


