Una ciudad maya permaneció oculta durante siglos bajo la densa selva de Campeche, hasta que un equipo de arqueólogos mexicanos y eslovenos logró localizarla en el interior de la Reserva de la Biosfera de Calakmul. El hallazgo corresponde a Minanbé, un centro urbano de más de mil años de antigüedad que alcanzó su mayor esplendor durante el Periodo Clásico Tardío-Terminal y que ahora aporta nuevas piezas para comprender el desarrollo de la civilización maya.
De acuerdo con información oficial del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el descubrimiento fue encabezado por el arqueólogo Ivan Šprajc, quien bautizó al sitio como Minanbé, palabra maya que significa “no hay camino”, en referencia al aislamiento del lugar dentro de la selva campechana.
Una ciudad monumental escondida bajo la vegetación
La exploración se realizó en el sector norte de la Reserva de Calakmul, donde los especialistas contaban con imágenes obtenidas mediante tecnología LiDAR, capaces de revelar estructuras ocultas bajo la cobertura forestal.
Sin embargo, el trabajo de campo representó un enorme desafío. Según detalló el INAH, arqueólogos y habitantes de la comunidad de Constitución abrieron brecha a filo de machete durante cinco kilómetros, avanzaron posteriormente en cuatrimotos y caminaron otra distancia similar bajo el intenso sol para confirmar sobre el terreno lo que las imágenes ya anticipaban.
Al llegar al sitio, los especialistas comprobaron la existencia de un asentamiento de aproximadamente 15 hectáreas, integrado por plazas rodeadas de edificios palaciegos y religiosos, además de terrazas, humedales y un complejo sistema de canalizaciones hidráulicas, evidencia del alto grado de organización alcanzado por sus antiguos habitantes.
Pirámides, estelas y una escena de decapitación
Entre los descubrimientos más relevantes destaca un templo piramidal de más de 13 metros de altura, cuya arquitectura presenta rasgos característicos del estilo Río Bec, como mampostería fina, paneles lisos, una escalinata empinada y molduras superiores.
El arqueólogo Vitan Vujanović destacó la importancia del hallazgo al señalar:
“Se trata de la primera vez que he registrado un templo más o menos bien conservado, y una estela todavía con glifos”.
Además, el equipo localizó 14 monumentos, varios de ellos con textos jeroglíficos e iconografía ceremonial, entre los que sobresale la Estela 1, donde aparece una escena de decapitación protagonizada por un personaje que empuña un cuchillo o un hacha.
Una fecha clave para entender el ocaso de la civilización maya
El arqueólogo Quintín Hernández Gómez explicó que la Estela 1 contiene un signo calendárico con la fecha 5 Ajaw, correspondiente al año 849, un registro considerado de enorme relevancia para los investigadores.
“Esto es clave porque podemos pensar que todo el conjunto de monumentos o algunos de éstos fueron erigidos para ese momento del Clásico Terminal, cercano al abandono de los sitios de la región en el siglo X”.
El especialista también informó que en Minanbé fueron encontrados altares redondos y uno rectangular, algunos de los cuales presentan modificaciones intencionales, un elemento que ahora forma parte de las investigaciones sobre la historia del sitio.
Tres décadas de investigación culminan con un hallazgo histórico
Con este descubrimiento, Ivan Šprajc, investigador adscrito al Centro de Investigación de la Academia Eslovena de las Artes y las Ciencias, culmina tres décadas de exploraciones dedicadas al reconocimiento de las Tierras Bajas Mayas Centrales.
Los estudios desarrollados durante ese periodo permiten seguir reconstruyendo el paisaje de una región que, durante el Periodo Clásico Tardío, entre los años 600 y 900, fue hogar de entre 9 y 11 millones de personas, consolidándose como una de las zonas más importantes de la antigua civilización maya.
El descubrimiento de Minanbé amplía el mapa arqueológico de Calakmul y aporta nueva evidencia sobre la organización política, religiosa y urbana de los antiguos mayas, fortaleciendo el conocimiento sobre uno de los patrimonios históricos más importantes de México y del mundo.

