(17 de septiembre, 2014).- La semana pasada un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico reveló que en México resulta más fácil conseguir empleo a quienes sólo estudiaron la primaria y secundaria. En contraste, la tasa de desempleo para quienes concluyeron sus estudios superiores fue del 4.6 por ciento, frente al 3.5 de quienes cuentan con educación básica.
Ahora, la Secretaría de Trapajo y Previsión Social anuncia que 28.6 millones de personas tienen un trabajo informal; incluso las dependencias gubernamentales utilizan esquemas de contratación donde no hay protección social para el empleado. Tal es el caso de seis millones de trabajadores.
Los grupos de edad más afectados son los jóvenes entre 14 a 24 años de edad, con una tasa de desempleo del 69.4 por ciento, según datos de la Cámara de Diputados recabados a propósito del curso denominado Actualización en derecho laboral.
Óscar Ortiz Millán, director general de Investigación y Estadística del Trabajo de la STPS, señaló que no sólo debe convertirse el desempleo sino asegurar contrataciones que brinden certeza a los jóvenes.
Al respecto, José Antonio Pérez Islas, coordinador del Seminario de Investigación en Juventud (SIJ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó en entrevista con La Jornada que “México requiere una reforma integral que impulse mejores condiciones de trabajo para la juventud, ya que este sector es uno de los más desprotegidos con la actual política laboral, pues casi 70 por ciento de los jóvenes de 15 a 29 años que trabajan reciben menos de 5 mil pesos de salario y más de 60 por ciento no cuentan con prestaciones”.
En México, hay casi 12 mil jóvenes que se dedican a una actividad laboral. De estos, seis de cada 10 no cuentan con un contrato que los proteja tanto en su integridad física y social como en su empleo.
Por si fuera poco, seis de cada 10 personas entre 15 y 29 años trabajan 40 horas o más a la semana y reciben poca paga por ello. Siete de cada 10 perciben de uno a tres salarios mínimos (menos de 6 mil pesos) al mes y sólo dos de cada 10 reciben de siete a 10 salarios mínimos mensuales.


