El juez federal de la Corte de Distrito en Boston, Massachusetts, desestimó la demanda de 10 mil millones de dólares que presentó la 4T contra los fabricantes de armas estadounidenses.
Dijo que a ley federal prohíbe “inequívocamente” las demandas que buscan responsabilizar a los fabricantes de armas.
Argumentó que “las empresas demandadas gozan de la protección de la ley estadounidense” y que está impedido para cuestionar la voluntad del Congreso de ese país.
Destacó que “aun cuando la Corte tiene considerable empatía por las personas de México, y ninguna por quienes trafican armas a organizaciones criminales, debe ceñirse por lo dispuesto en la ley”.
Por su parte, la 4T dio a conocer que seguirá insistiendo en que el comercio de armas debe ser responsable, transparente y con rendición de cuentas.
Y criticó la forma negligente en que se venden en Estados Unidos, hecho que facilita que criminales accedan a ellas.


