(03 de febrero, 2016).- Los empresarios mineros Alonso Ancira, Peñoles y Alberto Bailleres propietarios de Altos Hornos de México (AHMSA), del Grupo Acerero del Norte acordaron y transformaron los contratos colectivos de sus empleados en “contratos de protección” y pactaron con sindicatos “blancos”.
“Todo para abaratar la mano de obra” a través de sindicatos blancos, y también para retroceder o eliminar los derechos adquiridos por los trabajadores, señala un análisis titulado Cómo convierten los contratos colectivos en otros de protección patronal, elaborado por el catedrático experto en derecho laboral Óscar Alzaga, de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD).
En dicho estudio señala que Grupo Peñoles “prefirió formar su propio sindicato: el 28 de octubre de 2010, el cual obtuvo el registro del Sindicato Nacional Minero Metalúrgico con Carlos Pavón a la cabeza, gremio “al servicio de Alberto Bailleres, y el 3 de diciembre de 2010 por medio de recuentos de votos bien preparados y comprados, y apoyados por la Secretaría del Trabajo –en un tiempo récord de mes y medio–, obtuvo su registro y toma de nota”.
El actual gobernó de Enrque Pña Nieto parece dotar de todas las condiciones posibles para que estos empresarios hagan y deshagan los contratos, la prueba fragante fue haber premiado a Belisario Domínguez al empresario y propietario de Grupo Peñoles Alberto Baillères con la medalla Belisario Domínguez
Cuando sucedió eso los empleados del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana aún con contrato colectivo lo consideraron como un “represor de trabajadores y depredador de las riquezas naturales del país”.
A lo que el empresario solamente respondió agradeciendo al gobierno de EPN y felicitarlo por el grupo de reformas implementadas en el país que “permitirán un crecimiento económico sostenido”.
Según el análisis de Óscar Alzaga , cada vez es más común que los oligarcas de las grandes empresas del país formen sindicatos a modo, para tener contratos colectivos de protección garantizados, con lo cual reducen el valor de la mano de obra.
Otro caso que se describe en el documento es el de Grupo México, de Germán Larrea que “primero intentó destruir al sindicato nacional de mineros y a su dirección, con el apoyo de los gobiernos panistas, y al no lograrlo le arrebató a este gremio sus nueve contratos colectivos, con el apoyo del Sindicato Patronal de Monterrey, el Sindicato Nacional de Exploración, Explotación y Beneficio de Minas en la República Mexicana. “Desde luego, con el invaluable apoyo de la Secretaría del Trabajo”.


