Abel Barrera Hernández, coordinador del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan declaró que en Guerrero el pueblo está indignado y al límite del desbordamiento, principalmente por la inconformidad que hay. No hay canales para poder encauzar ese malestar. No hay interlocución veraz en los niveles que requiere la población.
“Eso habla de que no hay gobierno, de que las instituciones están colapsadas y debilitadas, que las autoridades están impasibles ante la avalancha de la violencia, están rebasadas”, denunció para La Jornada Barrera Hernández y recalcó que tan sólo en junio pasado 6.8 personas eran asesinadas al día en Guerrero.
Informó que el día de hoy presentará en la ciudad de Tlapa de Comonfort el informe “Pueblo indignado. Resistir con el corazón por delante”, en el cual se demuestra la grave situación de violación a garantías individuales en Guerrero.
“Si se mantiene esa tozudez del gobierno y esa colusión que existe entre algunos policías, como pasa en Acapulco, Chilpancingo y en las principales ciudades donde hay mucha violencia, si no se rompe ese entramado delincuencial, será la gente la que empiece a tomar medidas de autoprotección”, aseguró el representante de Tlachinollan.
Subrayó que las personas seguirán recurriendo a los actos de protestas y manifestando las problemáticas a nivel internacional, porque en el país se enfrentan a un Estado que no hace nada para combatir la violencia e impunidad.
Las madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa participarán en Tlapa en la presentación del informe con motivo del 22 aniversario de la fundación del centro Tlachinollan, donde también se realizará una marcha alrededor de las 14 horas.


