(25 de octubre, 2015).- A pesar de la permanencia de elementos de la Gendarmería Nacional, o las fuerzas armadas, en la región de Iguala, la ola de violencia en este municipio de Guerrero y sus alrededores se ha mantenido a lo largo del último año.
Desde septiembre de 2014 que la Gendarmería llegó para tomar el control de la seguridad municipal, la violencia en la zona ha dejado 105 ejecuciones, ocho “levantones”, y 23 personas que han resultados heridas tras los enfrentamientos.
Esta escalada en la violencia, generada entre otras cosas por la pelea de bandas del crimen organizado por el control, se ha desarrollado a pesar que luego de la puesta en marcha del operativo especial Tierra Caliente, además de la Gendarmería arribaron al municipio Policía Federal y policía estatal y Militares.
Tan sólo en el primer trimestre de 2015, en Iguala se registraron 44 ejecuciones, cinco de ellas mujeres, además de tres personas “levantadas”. En abril, 12 personas fueron ejecutadas, entre ellas, tres mujeres y dos menores de edad.
Por su parte, entre el mes de junio y el 24 de octubre se registraron 49 asesinatos. Las personas ejecutadas entre el 16 de septiembre y el 24 de octubre presentaban signos de tortura. Además el 9 de junio se registró el asesinato del dirigente del PRD, Francisco López Liborio.
El arribo del noveno destacamento de la Gendarmería a Iguala, ha provocado, de acuerdo a notas de diarios como El Sur, que se pierda la confianza en esta corporación, puesto que los habitantes han demandado abusos de autoridad y en algunos casos corrupción.
Con información de El SUR


