28 de febrero, fecha anunciada en que Benedicto XVI se despediría. Y así, lo ha hecho el día de hoy en su última audiencia protocolaria con un grupo de cardenales del mundo, prometiendo una “incondicionada reverencia y obediencia” al próximo Papa.
En su discurso reconoció que su ministerio no sólo tuvo momentos buenos sino algunos no tan positivos y llamó a los clérigos a la unidad a pesar de las diferencias
“Antes de despedirme quiero decirles que continuaré a estarles cercanos con la oración, especialmente en los próximos días, para que sean plenamente dóciles a la acción del Espíritu Santo en la elección del nuevo Papa” dijo.
Benedicto XVI estuvo convencido de que muchos males que han afligido a la Iglesia tienen su origen en una lectura errónea de las reformas logradas en el II Concilio del Vaticano.
Considerado por muchos como gran teólogo, Benedicto XVI intentó regresar a la esencia misma de la cristiandad. Convirtió sus audiencias generales de los miércoles en cátedras sobre la fe católica y su historia.
Por lo anterior, fue criticado por los teólogos liberales ya que consideraron que Benedicto XVI parecía revertir las reformas del Vaticano II pues entre sus decisiones, sancionó a las monjas del Vaticano que se “habían desviado” de la doctrina ortodoxa de la Iglesia.
Su papado se llegó a interpretar como una preocupación por re-evangelizar Europa y su desinterés por América Latina con sus escasas vistas a este continente.
Asimismo, durante su papado expresó su preocupación e indignación por los pecados y delitos de sacerdotes. En 2001 ordenó que los casos de abuso fueran enviados a su oficina para atenderlos, sin embargo, hasta el último día de su papado no se ha sancionado a ningún grupo por haber encubierto casos de abuso sexual.
Todo esto fue mermando su salud e hizo inminente su abdicación.
El día de hoy Benedicto XVI se desplazará hacia la residencia papal en Castel Gandolfo en donde ya le esperan para recibirlo con cánticos, reflexiones sobre su magisterio y el rezo del Rosario.
Se desconoce el tiempo que Ratzinger dejará Castel Gandlofo para instalarse en el monasterio Mater Ecclesiae que se encuentra ubiado en los jardines del Vaticano.
Foto: Excelsior


