(17 de octubre, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Año con año las desapariciones forzadas en el país se han intensificado, sin embargo, durante 2015 y 2016, el descubrimiento de fosas clandestinas, con restos óseos que pueden dar respuestas a cientos de ausencias se han hecho presentes, en estados como Nuevo León, sin que esto signifique la organización de las autoridades para entregar respuestas ante dichos hechos.
A propósito del hallazgo de miles de restos óseos en Coahuila, puntualmente en el ejido Patrocinio, lugar que se ha catalogado como una zona de “exterminio de personas”, familiares de víctimas de Nuevo león se han pronunciado exigiendo respuestas a las fosas que existen dentro de su territorio.
“En Nuevo León, a pesar de contar con varios lugares que podrían ser considerados como zonas de exterminio, las autoridades no han actuado de acuerdo a la magnitud de la tragedia y nunca han proporcionado información oficial”, asegura la organización Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL).
De acuerdo a los datos de dicha agrupación de familias que buscan a víctimas de desaparición forzada, lgunas zonas que se tienen identificadas, ya sea por informes periodísticos y/o declaraciones extraoficiales de la PGJNL son:
Las Abejas (Salinas Victoria, N.L.): con 250 mil fragmentos de restos localizados. Las Carboneras (Sabinas Hidalgo, N.L): 8 mil fragmentos óseos localizados. Juárez: con 16 cuerpos localizados. García: donde se desconoce la cantidad, ya que la PGJNL solo mencionó que eran “muchísimos”.
“Es por ello que como familiares y ante la crisis humanitaria que vive Nuevo León con más de 3 mil personas desaparecidas”, exigen, “como legítimo interés la búsqueda y localización de todas y todos los desaparecidos en la entidad”.
Así mismo se han pronunciado para que el gobierno del estado de Nuevo León, “transparente la información de todos los hallazgos en todos los lugares de enterramiento clandestino de la misma entidad”.
Además, han asegurado que es necesario que proporcione un informe público del número de cuerpos, osamentas y fragmentos recuperados, detallando el lugar y fecha de levantamiento, número de piezas descartadas y por qué razones.
Así como el número de piezas en proceso, número de piezas que permitieron la extracción de ADN y número de personas identificadas y entregadas a sus familiares.
También, solicitaron la intervención de la autoridad federal y el Comité Internacional de la Cruz Roja en materia forense, ya que además de los hallazgos de miles de restos, también existen más de mil cuerpos sin identificar en las fosas comunes de Nuevo León.
“Es evidente que la cantidad de hallazgos rebasa la capacidad de las instituciones responsables de la identificación y por tanto es necesaria la colaboración de laboratorios e instituciones nacionales e internacionales”, ha aseverado FUNDENL.
En tanto, se ha asegurado que “mientras que el Estado de Nuevo León no reconozca la magnitud de la tragedia humanitaria en que vivimos y no trabaje con transparencia y seriedad el tema de la desaparición de personas en la entidad, estará permitiendo que prevalezcan las mismas condiciones que hicieron posible que sucedieran tan terribles hechos”.
Por su parte Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos, A.C. (CADHAC) ha dado a conocer que los casos de desaparición que han llegado a la organización en el período octubre 2015 a octubre 2016: son el total 25, referentes a desaparición forzada, que incluyen a 27 víctimas. 20 hombres y 7 mujeres.
“Como vemos, las desapariciones en Nuevo León siguen siendo una asignatura pendiente del gobierno estatal”, se ha dado a conocer, por lo que también han urgido estrategias efectivas que faciliten la localización e identificación de restos.
“Urge también la reparación del daño para las miles de víctimas quienes han quedado en el desamparo a raíz de la violencia. Ya que cabe mencionar, que el repunte en la violencia en el último año, podría derivar en un incremento de las desapariciones en Nuevo León.
Por lo que exigimos al gobierno estatal se replanteé sus políticas públicas de seguridad, y que éstas estén siempre apegadas al respeto de los derecho humanos”, argumentan.


