(27 de agosto, 2015).- El periodista Raymundo Rivapalacio aseguró en su columna Estrictamente Personal publicada en el diario El Financiero que en Tanhuato, Michoacán, hubo una matanza por parte de elementos de la Policía Federal en contra de 43 personas, presuntamente integrantes del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) el pasado 23 de mayo.
De acuerdo con el columnista, la Policía Federal intentó alterar las pruebas para cubrir el exceso de su fuerza en contra de los ejecutados, el ocultamiento de información y la siembra de armas entre los caídos.
El comunicador afirmó que derivado de una investigación de María Idalia Gómez en el portal Eje Central el propio comisionado nacional de seguridad Monte Alejandro Rubido conoce la verdad sobre el incidente de Tanhuato, pues existen dos paquetes de fotografías que por error entregaron a los medios de comunicación.
Tanhuato es un municipio con amplia historia sobre el crimen organizado, pues la gran mayoría de las 700 personas que habitan en el rancho “El Sol”-lugar donde se dio el enfrentamiento en mayo pasado- son sicarios.
En 2005, elementos de las Fuerzas Federales desmantelaron una base de operaciones que tenían Los Zetas en la región, que posteriormente sería ocupada por La Familia Michoacana que después se convertirían en Los Caballeros Templarios y que actualmente está bajo posesión del CJNG.
El periodista documentó que 41 convoys de las Fuerzas Federales estaban en un operativo en busca de Nemesio Oseguera “El Mencho”, líder del CJNG, sin embargo, al percatarse del paso de un vehículo que portaba armas largas, los siguieron hasta el rancho “El Sol” donde se dio el enfrentamiento.
Un policía federal murió luego del impacto de una AK-47 durante el enfrentamiento que duró alrededor de una hora, por lo que efectivos de seguridad pública arribaron para apoyar a los uniformados, al igual que un helicóptero que recibió algunos disparos para intentar derribarlo.
Ningún otro federal fue abatido o herido por el enfrentamiento y según Alejandro Rubido, todos los caídos dieron positivo a la prueba de radizonato de sodio, es decir, que todos habían disparado alguna arma de fuego.
Aunque las autoridades defendieron la versión oficial, los uniformados habrían violado el índice de letalidad, pues dado que todos los sicarios murieron los federales habrían apuntado al aniquilamiento.
Rivapalacio refiere que hay dos versiones, pues un paquete de fotografías muestra a los ejecutados sin armas y en otros aparecen en el mismo lugar con armas.
Los federales abatieron a los presuntos delincuentes desarmados y a corta distancia, por lo que según el periodista, se cometió ejecución extra judicial.

