Por: Estela Garrido
Twitter: @StelaGarrido3_0
Seis años entre decapitados y encabezados sangrientos, seis años de “entambados” y “pozoleros”, seis años de buscar en morgues, seis años de desaparecidos. Durante el sexenio de Calderón la sociedad en general se acostumbró a la “guerra contra el narco” y sus consecuencias impresas.
La necesidad de mirar con otra perspectiva los relatos de terror, las crónicas de “enlonados” y la desesperada búsqueda de familiares, dio como resultado Entre las cenizas, un libro que recopila crónicas de los afectados sin el tono amarillista.
“Pensamos que había que escribir desde otro ángulo. Y que esta historia también merece ser contada desde las víctimas y los ciudadanos solidarios que protagonizaron historias de resistencia y esperanza”, dice Marcela Turati, colaboradora del semanario Proceso.
Diez periodistas escribieron las historias de personas que buscan sanar sus heridas, rendir luto a sus muertos, recordar el nombre de sus desaparecidos o brindar apoyo a quienes se acompaña en la tragedia. La escritura exorciza.
“Varios en la Red de Periodistas de a Pie decíamos que teníamos una sensación de impotencia por cómo estábamos contando las noticias. A muchos de nosotros nos decían que las historias que contábamos eran horribles, por los desaparecidos, las torturas, los asesinatos. La gente te deja de leer. Ya no quiere enterarse”, dice.
Estas historias que dan aliento y esperanza, son sanadoras tanto para los periodistas como para las víctimas. Luego del incendio, del fuego y las llamaradas informáticas, Entre las cenizas constituye un relato que sana y da testimonio del incendio.


