(17 de junio de 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- La Secretaría de la Defensa Nacional reveló que uno de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa está dado de alta como soldado en activo, por lo que su identidad ha sido catalogada como “confidencial” debido a que proporcionar información representa un “riesgo real para la seguridad de la familia”.
La revista Proceso publicó que el reportero Ezequiel Flores Contreras solicitó información a la dependencia, a fin de conocer “si entre los normalistas desaparecidos se encontraban soldados en activo” por lo que ésta respondió:
“Se hace de su conocimiento que se localizó a una persona que corresponde al nombre de uno de los 42 estudiantes desaparecidos de la escuela rural Isidro Burgos que refiere en su solicitud; sin embargo, el nombre se encuentra clasificado como confidencial por tratarse de datos personales”.
Esta respuesta está firmada por el subjefe administrativo y logística del Estado Mayor de la Sedena, General David Córdova Campos.
La solicitud se realizó “debido a una línea de investigación seguida sobre el nivel de infiltración del gobierno en la esfera de la normal rural “Raúl Isidro Burgos”, considerada por autoridades y políticos como “semillero de guerrilleros”’, indicó el semanario.
Flores Contreras mencionó en la nota que este tema no había sido abordado por el gobierno federal para explicar la causa por la que autoridades coludidas con la delincuencia actuaron en contra de los 43 normalistas desaparecidos, entre ellos un soldado en activo la noche del 26 de septiembre en Iguala, Guerrero.
Las versiones oficiales caen
La Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (Coddehum) confirmó lo dicho hace unos días por el juez de barandilla, Ulises Bernabé García, quien aseguró que no hay evidencia que afirme que los 43 estudiantes hayan sido llevados a la base de la policía municipal, para después ser trasladados al basurero de Cocula, donde según la “versión histórica” de la PGR, los jóvenes fueron incinerados.
Ramón Navarrete Magdaleno, presidente de la Coddehum, informó que según las investigaciones de la dependencia, no existe evidencia de la presencia de los normalistas, la noche del 26 de septiembre, en la base de la policía municipal.
Mencionó que lo primero que hizo la Coddehum, tras recibir los reportes del ataque a los normalistas, fue acudir a Iguala, en el lugar de los hechos, para rescatar a los estudiantes que se mantenían escondidos, Navarrete Magdaleno refirió que esto fue por la mañana del 27 de septiembre, “porque no hay palabras para explicarle qué era Iguala en esa noche”.
Tras eso, informó que se trasladaron a las instalaciones de la policía municipal, en donde hicieron “una investigación muy minuciosa de encontrar cualquier indicio que nos llevara a asegurar que los muchachos estaban ahí; las paredes de las cárceles son el mensaje para el que sigue; buscamos texto por texto si hubiera algún mensaje de Ayotzinapa, de la lucha, del Ché, de algo que se relacionara con los muchachos, alguna pulsera, colilla de cigarro que se pudiera someter a alguna identificación con el ADN, pero nada”.
Después, continuó el presidente de la Coddehum, se trasladaron a las instalaciones del 27 batallón militar en Guerrero, pidiendo, junto con una comitiva de los padres de los normalistas, ingresar a las instalaciones para verificar que no estuvieran ahí, “pero no se nos permitió, sólo un poquito adentro de la puerta de recepción, pero no hicimos ninguna revisión, esa es una realidad y ahora es un tema que está brincando mucho; si no había nada ahí, pudimos haber entrado”, finalizó Navarrete Magdaleno.


