- Las declaraciones ocurren después de que Washington pusiera en marcha nuevos gravámenes sobre importaciones provenientes de decenas de países
“Es un error”. Con esa expresión, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó la nueva ronda de aranceles anunciada por el gobierno de Estados Unidos y advirtió que la medida terminará por elevar los precios de los productos para los consumidores estadounidenses, además de afectar el comercio internacional. Sus declaraciones se producen en medio del aumento de las tensiones comerciales impulsadas por la administración del presidente Donald Trump.
Durante una intervención pública, Lula sostuvo que las barreras comerciales no representan una solución para fortalecer la economía y señaló que las tarifas adicionales encarecen las importaciones, generan incertidumbre entre las empresas y repercuten en las cadenas globales de suministro. El mandatario insistió en que la cooperación y el diálogo entre las naciones ofrecen mejores resultados que las medidas proteccionistas.
Las declaraciones ocurren después de que Washington pusiera en marcha nuevos gravámenes sobre importaciones provenientes de decenas de países. En el caso de Brasil, varias exportaciones quedaron sujetas a un arancel de 25%, aunque algunos productos estratégicos permanecieron exentos. El gobierno brasileño ha evitado responder de inmediato con represalias comerciales y mantiene abiertas las vías diplomáticas para atender la controversia.
El vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, ha respaldado una estrategia de prudencia para evitar una escalada en las diferencias comerciales. Paralelamente, Brasil prepara apoyos para los sectores exportadores afectados y busca ampliar la presencia de sus productos en otros mercados con el propósito de reducir el impacto de las nuevas restricciones estadounidenses.
La política arancelaria de Estados Unidos también ha generado reacciones en otros países. En México, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum mantiene negociaciones con Washington en el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), con el objetivo de preservar condiciones preferenciales para las exportaciones mexicanas y brindar certidumbre a las inversiones.
Analistas internacionales señalan que el endurecimiento de las medidas comerciales podría modificar los flujos de intercambio y elevar los costos para empresas y consumidores, mientras continúan las negociaciones entre Estados Unidos y sus principales socios comerciales para evitar una mayor escalada de las tensiones económicas.









