(24 de octubre, 2013).- La difusión sobre espionaje masivo de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) sobre comunicaciones mundiales, no ha cesado gracias a las filtraciones de documentos hechos por Edward Snowden, ex agente de la agencia; esta vez la canciller alemana Angela Merkel y su celular, están en la mira de la Casa Blanca.
A través del semanario alemán Der Spiegel, se informó que el celular de la canciller alemana habría ser intervenido por la NSA, datos que más tarde el gobierno alemán confirmara.
Ante estos sucesos y como consecuencia de la indignación generada, en un acto extraordinario la canciller convocó este jueves al embajador estadounidense en Berlín, John B. Emerson, para que el tema de espionaje sea aclarado.
La canciller declaró que “no es aceptable en absoluto el espionaje entre amigos y aliados, espiar a los amigos es totalmente inaceptable”, declaraciones que aseguró haber hecho del conocimiento del mandatario estadounidense Barack Obama, a quien exigió una explicación a través de una llamada telefónica.
La relación entre Alemania, la mayor potencia económica europea, y Estados Unidos podría fracturarse una vez más, luego de que en meses pasados el tema del espionaje al gobierno y los ciudadanos alemanes generara tensión entre ambos.
La respuesta oficial de la Casa Blanca se dio el día de ayer a través de su vocero Jay Carney, quien aseguró a la canciller alemana que Estados Unidos no espía las llamadas de su celular o siquiera tendrá la intención de hacerlo, aunque tampoco aclaró si alguna vez lo han llevado a cabo.
Fuentes oficiales francesas dieron a conocer que en el marco de la Cumbre de la Unión Europea en Bruselas, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés, François Hollande, se reunirán el día de hoy para tratar el tema de espionaje estadounidense.

