Luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que la nueva variante Ómicron fue catalogada como preocupante, varios países han cerrado fronteras para proteger a su población.
Uno de los primeros países en anunciar la restricción fue Reino Unido con respecto a la entrada de personas provenientes de Sudáfrica, Namibia, Lesoto, Zimbabue, Botsuana y Esuatini, que forman parte de África.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen comentó que los miembros solicitarán no recibir vuelos del continente vecino.
“La @EU_Commission propondrá, en estrecha coordinación con los Estados miembros, activar el freno de emergencia para detener los viajes aéreos desde la región de África meridional debido a la variante de preocupación B.1.1.529″, escribió.
The @EU_Commission will propose, in close coordination with Member States, to activate the emergency brake to stop air travel from the southern African region due to the variant of concern B.1.1.529.
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) November 26, 2021
La Unión Europea está conformada por Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, República Checa, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía y Suecia.
Luego del registro de un primer caso con tal variante, Israel se sumó a la medida.
Turquía, Emiratos Árabes Unidos, India, Japón y Suiza son otras naciones que endurecieron sus restricciones en vuelos.
En el continente americano Estados Unidos y Canadá mencionaron que cerrarán la entrada a sudafricanos, así lo dio a conocer Excelsior.
Ante esto, ministro de Salud sudafricano, Joe Phaahla dijo que la decisión de los países era “injustificable”.


