La Comisión Nacional del Agua (Conagua) destapó un caso que exhibe el uso irregular del recurso hídrico: la familia del diputado federal priista Mario Calzada Mercado habría utilizado concesiones de agua destinadas al campo para fines distintos, incluyendo la venta en pipas y el abastecimiento de desarrollos privados en Querétaro.
El titular de Conagua, Efraín Morales López, detalló que se identificaron cinco títulos de concesión que concentran alrededor de 628 mil metros cúbicos de agua, originalmente asignados para actividades agrícolas, pero que en la práctica fueron desviados hacia otros usos.
De riego agrícola a negocio privado
Las revisiones realizadas en el marco de la Nueva Ley de Aguas revelaron que uno de los pozos concesionados para uso agrícola y pecuario era utilizado para la comercialización de agua en pipas, mientras que otro título abastecía un club de polo y un desarrollo inmobiliario conocido como “El Marqués”.
De acuerdo con la información presentada, este complejo cuenta con sky acuático y amplias áreas verdes, lo que contrasta con el objetivo original de las concesiones, que es la producción de alimentos.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que, bajo el esquema anterior, este tipo de concesiones permitían no pagar derechos por el uso del agua, siempre que se destinaran a actividades agrícolas.
“Lo que pasaba con la antigua ley es que tenían derecho a usarlo o transmitirlo a otros usos sin reportarlo a la Conagua, bueno, supuestamente lo tenían que reportar, pero no lo reportaban”, señaló.
Clausuras, sanciones y retiro de concesiones
Tras detectar las irregularidades, las autoridades informaron que el uso del agua fue clausurado en dos ocasiones, luego de que los responsables obtuvieran un amparo tras la primera intervención.
Con la entrada en vigor de la nueva legislación, Conagua cuenta ahora con facultades para retirar las concesiones, clausurar instalaciones y aplicar multas de hasta 3 millones de pesos en casos donde se compruebe el cambio de uso del recurso.
“Esa agua no era utilizada para producir alimentos, sino para un lugar residencial que tiene un campo para jugar polo, mientras la gente de a un lado no tiene agua, o para vender agua en pipa”, expuso la mandataria.
El voto en contra de la reforma
El caso cobra mayor relevancia al considerar que el propio Mario Calzada Mercado votó en contra del dictamen de la Ley Nacional de Aguas en diciembre pasado, reforma que ahora permite detectar, sancionar y revertir este tipo de prácticas.
La Nueva Ley de Aguas establece mecanismos para eliminar el uso indebido de concesiones, evitar el acaparamiento y garantizar que el recurso se destine a quienes realmente lo necesitan, reforzando la supervisión y control sobre uno de los bienes más estratégicos del país.


