(14 de noviembre, 2014).- La explosión en una sucursal de Soriana en Valle de Aragón en Ecatepec, Estado de México, fue a causa de acumulación de gas por falta de mantenimiento en las instalaciones y no por obra del grupo guerrillero EPR, de acuerdo con los peritajes llevados a cabo por la Procuraduría General de Justicia del Edomex.
Según las autoridades mexiquenses, fue gas metano lo que provocó la explosión, cuya detonación ocurrió por una colilla de cigarro encendida en algunos de los puntos de conexión del registro.
Además, pruebas técnico científicas demostraron que el siniestro se produjo de forma accidental por causa fortuita, y no por un explosivo detonado por el grupo guerrillero que opera en Guerrero.
Dicha explosión causó daños materiales en las cortinas de acero de la tienda, ruptura de vidrios en dos sucursales bancarias y dos locales comerciales.


