Alina Rosas Duarte / @ARD3_0
(29 de septiembre, 2013).- La mañana del pasado viernes 27 de septiembre, cuando el General José Francisco Gallardo salía de la oficina de la senadora Layda Sansores San Román, la puerta de vidrio de más de dos metros de alto y aproximadamente noventa centímetros de ancho de la oficina de la legisladora estalló después de que el militar la cerrara.
A través de su cuenta de tuiter, la senadora tachó de “preocupante” el hecho:
“@LaydaSansores: Explotó la puerta de mi oficina en el Senado cuando sólo estaba el Gral J. Fco Gallardo, coordinador de asesores. Preocupante.”
Los pedazos de vidrio de la puerta se dispersaron por toda el área de asesores de la oficina de la senadora y por el pasillo del piso 3 del llamado edificio “del Hemiciclo”, en el cual se encuentran las oficinas de los 128 senadores.
El incidente resultó alarmante al haberse suscitado en una semana en que la legisladora se pronunció sobre temas relativos a las fuerzas armadas y que, con la asesoría del ex preso político, enlistó un punto de acuerdo para solicitar la comparecencia de los Secretarios de Marina y de Defensa Nacional y una semana después de que presentara las iniciativas de reforma constitucionales para crear un ombudsman militar y regular las misiones del Ejército.
La tarde anterior al hecho, Gallardo cuestionó fuertemente la labor de las fuerzas armadas en los últimos sexenios y se pronunció por la desaparición del fuero de guerra durante las audiencias públicas en materia de justicia militar que han organizado comisiones del Senado.
El general Gallardo fue considerado en 1997 “Preso de conciencia” por Amnistía Internacional, luego de haber planteado la urgencia de crear la figura de un ombudsman militar, motivo por el cual se le trató de imputar una serie de delitos -que fueron considerados como políticos en su momento- y que lo llevaron a estar preso del año 1993 al 2002.
Alfredo Lecona, Secretario Particular y asesor de la senadora Sansores, explicó que van a investigar a detalle los hechos. “Lo que sucedió pudo haber herido seriamente al General Gallardo o a cualquier otro colaborador que hubiera estado en la oficina. Las puertas del edificio son láminas de vidrio de una sola pieza, muy gruesas y pesadas que tienen integradas un sistema electrónico de apertura y cierre”, declaró esta madrugada a REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO.
Lecona añadió que hay mobiliario que resultó dañado por los trozos de vidrio que llegaron hasta el área de asesores en la entrada de la oficina.
“Nos preocupa y le preocupa mucho a la senadora que este incidente se haya presentado tras días en que nuestra participación ha sido muy crítica en asuntos de seguridad y migración, como con la presentación del proyecto de iniciativa del Ombudsman Militar, propuesta que en el pasado llevó a tener al General preso por 9 años, por lo que no podemos descartar posibilidades hasta no revisar con lupa el caso, pues el Doctor Gallardo se encontraba solo en la oficina y era muy temprano”, apuntó.
Por último, refirió que en caso de ser un accidente, resulta muy grave que el edificio pueda contar con este tipo de “trampas”, derivadas de una mala planeación y uso incorrecto de los recursos con los que fue construido, mismas deficiencias y fallas de planeación que se han hecho públicas en varias ocasiones. “La nueva sede del Senado, que ni siquiera ha sido formalmente entregada, tiene este tipo de problemas que ponen en riesgo la integridad de quienes ahí laboramos”.
Lecona aseguró que afortunadamente y casi “milagrosamente” el General Gallardo sólo tuvo un pequeño rasguño en una mano y que se encuentra bien de salud.

