Alejandro Celorio, consejero jurídico de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), aseguró que al llegar a un juicio, los fabricantes de armas en Estados Unidos deberán admitir, bajo juramento, que son conscientes de que sus productos terminan en grupo delictivos.
“A mí me causaría mucho más interés como estrategia de litigio preguntarle a las empresas: ‘Diga usted si conoce o no el destino de sus armas producidas entre el 2011 y el 2021’. Entonces, las empresas, bajo juramento ante una corte, tendrán que decir la verdad y ahí podremos saber cómo es que sí saben dónde llegan sus armas”.
En suma, el consejero aseguró que sería interesante saber si, con base “con base en el incremento del consumo de sus armas, toman decisiones de comercio para incrementar sus ganancias”.
Las declaraciones anteriores se dan luego de que las empresas demandadas por el gobierno de AMLO dieran su respuesta, en la cual solicitaron desechar la demanda en su contra.
En ese sentido, Celorio aseguró: “la parte interesante del juicio, y por eso estimamos que no quieren que lleguemos al juicio, es la trazabilidad, las empresas de armas tienen a su disposición información sobre la ruta que sigue su producto desde cuando fabrican, distribuyen, venden, hasta el momento en que se encuentra en una escena del crimen”.
Lo anterior quiere decir que “las armas que se encuentran en México, que utiliza el crimen organizado, pueden ser rastreadas a través de una ruta de trazabilidad desde el lugar de encuentro hasta el lugar de fabricación, distribución y venta con información y tiempos de dónde, cómo y quién”.

