La Fiscalía General de la República (FGR) ejecutó una acción directa contra uno de los símbolos más intimidantes del crimen organizado: 23 vehículos con blindaje artesanal, conocidos como “monstruos”, fueron destruidos en Tamaulipas.
El operativo, realizado en cumplimiento del programa “Destino de Bienes y Objetos del Delito”, fue informado por la FGR a través de sus canales oficiales este domingo 8 de febrero de 2026, como parte del proceso para inhabilitar bienes vinculados a hechos delictivos y retirarlos definitivamente de circulación.
Así fue la destrucción: mando federal y verificación técnica
De acuerdo con reportes oficiales, el acto estuvo encabezado por el Ministerio Público Federal (MPF), adscrito a la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) en Tamaulipas, con la presencia de representantes de los tres órdenes de gobierno.
La supervisión técnica y administrativa corrió a cargo de peritos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y personal del Órgano Interno de Control (OIC) de la FGR, quienes realizaron la verificación durante el procedimiento para asegurar que el proceso se realizara conforme a las normas aplicables y con legalidad.
Decomisos entre noviembre y enero: cuándo y cómo cayeron los 23
Las autoridades señalaron que estas unidades fueron aseguradas entre noviembre de 2025 y enero de 2026, como resultado de acciones coordinadas entre la Guardia Estatal y el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, bajo la dirección de la Secretaría de la Defensa Nacional.
En distintos operativos en Tamaulipas, estos vehículos fueron localizados, asegurados y retirados como parte del trabajo conjunto entre instituciones federales y estatales, al tratarse de unidades con blindaje artesanal asociadas a riesgos operativos por su uso potencial en actividades ilícitas.
19 carpetas abiertas: el rastro judicial detrás de los “monstruos”
Las investigaciones en curso apuntan a que los vehículos destruidos estarían probablemente ligados a la operación de integrantes de grupos delictivos, según los datos recabados por las instancias de seguridad y procuración de justicia.
La información oficial vincula estas unidades con 19 carpetas de investigación abiertas, un elemento que refuerza la relevancia del aseguramiento y su posterior destrucción para impedir que vuelvan a ser utilizados.

