El responsable de la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota (BCA), Drew Evans, señaló que la fiscalía de Estados Unidos determinó que el estado no podrá intervenir en la investigación del asesinato de una mujer de Minneapolis, luego de que un agente del ICE le disparara, pese a que inicialmente se había acordado un trabajo conjunto.

Evans explicó que, tras el tiroteo, la BCA consultó con la Oficina del Fiscal del Condado de Hennepin, la fiscalía federal y el Buró Federal de Investigaciones (FBI), con lo que se definió que la Unidad de Investigaciones de Uso de la Fuerza de la BCA colaboraría con el FBI. Bajo ese esquema, personal estatal acudió a la escena y comenzó a coordinar las diligencias correspondientes.
Sin embargo, más tarde el mismo día, el FBI notificó a la BCA que la fiscalía federal había modificado la decisión inicial. A partir de ese momento, la investigación quedaría exclusivamente en manos del FBI, dejando fuera a las autoridades estatales.

De acuerdo con Evans, esta determinación implica que la BCA ya no tendrá acceso a los materiales del caso, la evidencia recabada en el lugar de los hechos ni a las entrevistas necesarias para desarrollar una investigación independiente y completa sobre el fallecimiento de la mujer.


