México pisa el acelerador en la industria tecnológica. La empresa Flex anunció una inversión de 1,000 millones de dólares entre 2026 y 2028 para producir equipos de centros de datos e inteligencia artificial, un movimiento que no sólo apunta a expandir su operación, sino a reposicionar al país en la liga global de manufactura avanzada.
El anuncio fue confirmado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien destacó que esta apuesta coloca a México dentro del top 6 mundial en manufactura avanzada para inteligencia artificial, un terreno donde compiten las economías más desarrolladas.
Una inversión que mueve industria, tecnología y empleo
La magnitud del proyecto no es menor: se trata de la inversión más grande de Flex en México en sus 40 años de presencia. El capital estará enfocado en fabricación, ensamblaje y pruebas de equipos altamente especializados para centros de datos, infraestructura clave para el funcionamiento de servicios digitales y sistemas de IA.
De acuerdo con Guillermo del Río Ochoa, directivo de la firma, el plan contempla la creación de 5 mil nuevos empleos, principalmente en áreas técnicas e ingeniería, lo que eleva la demanda de talento altamente calificado.
“Es la inversión más grande que se ha dado en México desde que estamos presentes”
Las operaciones se distribuirán en Jalisco, Chihuahua y Aguascalientes, detonando una red de proveeduría nacional que impactará a múltiples sectores industriales.
Centros de datos: el corazón de la nueva economía
El foco de la inversión apunta a un sector estratégico: los centros de datos, instalaciones donde se procesa, almacena y distribuye información a gran escala.
Según explicó Marcelo Ebrard:
“Se trata de fabricar, ensamblar y probar en México equipo sofisticado de manufactura avanzada para centros de datos”
Estos sistemas incluyen gabinetes especializados con tecnología de enfriamiento capaces de soportar operaciones intensivas de procesamiento, esenciales para el crecimiento de la inteligencia artificial y las telecomunicaciones.
El reto técnico es alto: la propia empresa estimó que la operación de estos equipos requerirá niveles de energía equivalentes a siete veces el consumo actual del puerto de Manzanillo, lo que refleja la escala de esta infraestructura.
México se mete al juego global de la IA
La apuesta de Flex no llega en vacío. La compañía ya cuenta con ocho plantas en el país, 40 mil colaboradores y una inversión acumulada de 2,300 millones de dólares en la última década.
Ahora, con este nuevo impulso, México se posiciona como uno de los pocos países capaces de producir tecnología crítica para inteligencia artificial, integrándose a un grupo reducido de naciones con capacidad industrial en este sector.
En términos prácticos, esto significa que el país no sólo será consumidor de tecnología, sino también fabricante de los sistemas que sostienen la economía digital global.
El movimiento es claro: más inversión, más empleos especializados y una industria que escala hacia el núcleo tecnológico del mundo.
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