(27 de julio, 2014).- En algo coinciden los funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI) con respecto a México: al “atreverse a soñar”, logró emprender varias reformas estructurales “sin la presión de una crisis económica”, contrario a su propia estimación del crecimiento económico del país –que ya cayó hasta 2.4 por ciento– y la opinión de diversas organizaciones sociales y economistas que señalan que estas reformas sólo han ido en contra de la población y constituyen un despojo a la nación.
El pasado 25 de junio, Christine Lagarde, directora gerente del FMI, manifestaba que las reformas anunciadas tras el Pacto por México, representaban un momento “inspirador” para superar el lento ritmo económico registrado en los últimos 15 años.
“Pero esto quizá ya sea parte del pasado. México ahora tiene la mirada puesta en el futuro […] Al respaldar el conjunto integral de reformas aprobadas el año pasado, los mexicanos están plasmando sus anhelos de prosperidad futura en acciones concretas hoy en día. Estas reformas representan un esfuerzo loable por resolver las barreras estructurales que están frenando el crecimiento”, explicó.
Sin embargo, Gabriela Siller, directora de Análisis Económico Financiero en Banco BASE, advirtió el 27 de julio que “el ajuste” en la expectativa -realizado por el mismo FMI- sobre el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en México, que bajó de tres a 2.4 por ciento, está aún por arriba del alcance real.
“Creemos incluso que el crecimiento para el 2014 sea todavía menos, de un 2.23 por ciento”, advirtiendo que las reformas aprobadas, específicamente la de telecomunicaciones, “no tendrán el alcance deseado, ya que si se da este crecimiento, no será por la inversión sino será por la transferencia de propiedades de los activos de América Móvil”.
De igual forma, en días pasados se anunció que México se colocaba en el lugar 71 del ranking del Índice de Desarrollo Humano (IDH) del 2014, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), es decir, se anunció que países como Kazajistán se encontraban por encima de la nación mexicana.
Las declaraciones del FMI, contrarias al descenso en 13 posiciones en el factor de desigualdad, continuaron este fin de semana, cuando Robert Rennhack, subdirector del departamento de las Américas del Fondo, señalara que “México es muy único, al aprobar un paquete de reformas en educación, mercado laboral, energía, telecomunicaciones, antimonopolio, en áreas muy importantes; y creo que hay muy pocos países que lo han hecho y que lo han hecho sin una crisis” aseguró en entrevista con Notimex.
Mientras organizaciones campesinas han tomado las calles buscando evitar “el despojo de las tierras” legalizadas en la reforma energética, para el FMI, se trata de un pilar “notable” por parte del gobierno peñanietista, según Lagarde.
“Tengo la certeza de que México cosechará los frutos de estas reformas […] Pero es importante tener paciencia. Y si el país lleva a término este proceso, aún más mexicanos podrán vivir sus propios sueños. México puede convertirse en una inspiración para que el resto del mundo se ‘atreva a soñar’.”
También en contraposición a estos halagos, están las declaraciones dadas por campesinos, como Álvaro López Ríos, miembro de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas: “en este país la tierra se va a defender a sangre y fuego; a cualquier costo. Si el gobierno quiere, en aras de servir al capital, facilitar inversiones extranjeras que atropellan derechos adquiridos por los campesinos, éstos legítimamente tendrán derecho a defenderla a como dé lugar”.

