Por: Valentina Pérez
Tw: @vpbotero3_0
En 5 días, más de 2 mil fotografías que esperaron ver la luz durante 45 años, serán publicadas en las redes sociales. La importancia de este evento radica en dónde fueron tomadas: Vietnam. El contexto, la invasión estadounidense contra la guerrilla comunista Vietcong; el quién, un soldado estadounidense, y el propósito, aumentar la moral de sus homólogos.
Charlie Haughey tenía 24 años y una corta inmersión en la fotografía, cuando fue enlistado en el ejército de su país para combatir en la guerra de Vietnam. Poco transcurrió entre su llegada y el encuentro con el objeto que marcaría su propósito: la cámara le fue dada por un superior que le encomendó la tarea moral de registrar la guerra.
Charlie no fue un reportero de guerra sino un combatiente que, además de cargar su M-16, tenía una cámara. Su punto de vista de la guerra –como joven, soldado y estadounidense- se refleja en una serie de fotografías tomadas de marzo 1968 a mayo 1969.
“Mis fotos hablan de la parte viva de la guerra, no del lado muerto de ésta” dice Charlie, quien especifica que su deber no era, como el de otros fotógrafos, tomar las desgracias del conflicto, sino la parte militar: a hombres “desempeñando su labor con honor y dignidad”.
Vietnam le costó a EE.UU una cicatriz social, hasta ahora imperdonable, y un ridículo mundial al no poder derrotar a una guerrilla tercermundista y haber perpetrado toda clase de horrores contra la población local.


