(07 de febrero, 2016).- Chiapas detecta una presunta red de fraude que en el periodo 2011 y 2012, adquirió insumos para al menos tres hospitales de la entidad sin licitación y a precios hasta 1900% superiores a los de referencia, según información de la Secretaría de Hacienda estatal.
Dependencia que asegura que el daño al erario podría alcanzar los mil 500 millones de pesos. Según sus primeros informes, en la red estarían coludidos empresarios locales y funcionarios de la Administración del ex Gobernador Juan Sabines Guerrero.
Siendo una de las proveedoras involucradas la Empresas OC, SA de CV, propiedad de Óscar Alfonso Constantino Ortega, que el 1 de septiembre de 2012 vendió al Hospital General de Comitán 30 cajas de Midazolam, ansiolítico con efecto analgésico, por un monto de 37 mil 470 pesos.
Al analizar la factura 3671, se da a conocer que cada caja costó mil 249 pesos, cuando el precio de referencia, según el Diario Oficial, no rebasaba los 70 pesos. Dicha compra fue autorizada por el entonces director del nosocomio, David Antonio Hurtado Gordillo, y la administradora, Karla Morales Guillén.
Los mismos funcionarios avalaron que Luis Refugio Ortega Beltrán también les vendiera medicamentos a sobreprecio. Los ejemplos continúan, según las investigaciones, se comercializaron 634 cajas de 20 tabletas de Digoxina (para insuficiencia cardiaca) en 63 pesos cada una, cuando su precio base era de 5.04 pesos.
OC vendió también al Hospital de las Culturas de San Cristóbal de las Casas y al Hospital de Arriaga entre julio y septiembre de 2012 y según las facturas 3596 y 3426, fechadas en julio y agosto de ese año, en el de las Culturas la empresa vendió 45 cajas de Fentanilo, un anestésico con seis ampolletas de 0.5 mg/10 ml, a un precio unitario de mil 600 pesos, mientras que su precio de referencia era de 127.65 pesos.
Un producto más comercializado fue Buprenorfina, analgésico de seis ampolletas de 0.3 mg, entregando 30 cajas a un precio de mil 140 pesos cada una, cuando el precio de referencia era de 55.72 pesos.
Cinco frascos de Sevoflurano, anestésico de 250 ml, a 4 mil 900 pesos, cuando su costo era de mil 19 pesos. En ese hospital las compras fueron avaladas por el aún director del hospital, Marco Antonio Flores Pérez; el ex administrador Víctor Manuel Solís Toledo y el jefe del departamento financiero, todavía en funciones, Malreni Córdova Argüello.
En el Hospital de Arriaga también hubieron irregularidades, pues surtió seis cajas de Atropina, anestésico de 50 ampolletas de 1 mg, a 423.50 pesos cada una, un costo 309% superior a su precio base de 103.66 pesos.
Según la factura 4111, fechada el 28 de agosto de 2012, autorizaron la adquisición el director general Jorge Luis Zepeda Aguilar y el administrador Cenobio González Chacón. De acuerdo con fuentes cercanas a las indagatorias, se está investigando a más ex funcionarios y proveedores que podrían estar involucrados en las compras irregulares.


