Este martes, las delegaciones de México y Estados Unidos manifestaron hoy sus diferencias respecto a la actual crisis en Bolivia durante la reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA).
“Estados Unidos rechaza la versión de que esto sea un golpe de Estado” afirmó Carlos Trujillo, representante de dicho país ante la OEA.
En contraste, la delegación de México afirmó que la situación en Bolivia presenta todos los rasgos de un golpe de Estado, ya que las fuerzas armadas ejercieron presiones sobre el líder boliviano para que presentara su renuncia.
Asimismo, recordó que “México reivindica y demanda el respeto del orden constitucional y de la democracia en Bolivia. Recordemos que, de acuerdo a la Carta Democrática Interamericana, la subordinación constitucional de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al estado de derecho de todas las entidades y sectores de la sociedad, son fundamentales para la democracia”.
Baños Rivas indicó que el país “externa su seria preocupación por el quebrantamiento del orden constitucional en Bolivia, un Estado miembro de esta organización donde ha sucedido un golpe de Estado que condena enérgicamente”.
“México expresa su confianza en la soberanía del pueblo boliviano para constituir un gobierno que sea acorde con su marco constitucional. Hacemos un fuerte llamado a cesar toda forma de violencia y recuperar el diálogo entre los hermanos bolivianos. Hacemos votos porque el diálogo político se fortalezca en Bolivia y abra el camino para una transición integral, transparente y constructiva”, dijo.
Además, en que se “busque conciliar y no separar, que reconozca y preserve los avances sociales alcanzados en este querido país para fortalecer una democracia incluyente y también una democracia sostenible, sobre la base de los logros alcanzados por los sectores más desprotegidos”, concluyó.
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