La oficina del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, negó que su sede haya sido blanco de un ataque iraní, luego de que medios de ese país difundieran la versión de un supuesto bombardeo con misiles.
En declaraciones a la agencia EFE, un portavoz oficial rechazó categóricamente la información atribuida a la Guardia Revolucionaria iraní y la calificó como falsa. Asimismo, confirmó que el mandatario se encuentra en territorio israelí.
Medios iraníes habían asegurado que la oficina del jefe de gobierno formaba parte de una serie de objetivos alcanzados mediante “ataques selectivos” con misiles, en el marco de la actual escalada entre ambos países.

Durante la jornada, las sirenas antiaéreas volvieron a activarse en Jerusalén y se reportaron intercepciones por parte de los sistemas de defensa israelíes. Sin embargo, hasta el momento no se ha confirmado el impacto de proyectiles en la ciudad ni se han observado señales visibles de explosiones en la zona donde se ubica la sede gubernamental.
El intercambio de señalamientos ocurre en medio de una intensificación del conflicto. En días recientes, un misil impactó en Beit Shemesh, a unos 30 kilómetros de Jerusalén, dejando víctimas mortales tras alcanzar una sinagoga que funcionaba también como refugio.
Las autoridades israelíes sostienen que la mayoría de los proyectiles lanzados desde Irán han sido neutralizados por su sistema de defensa aérea, mientras que los reportes de víctimas continúan incrementándose en ambos lados conforme avanza la confrontación.


