Rodrigo Rojo /@Eneas
(13 de octubre, 2013).- La danza de los números como parte de la campaña de linchamiento mediático a los profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) continúa, implacable, en los medios de comunicación. La Secretaría de Economía del Distrito Federal se coloca a la vanguardia de esta campaña liberando información que pareciera ser poco precisa y en donde se lee la intención del Gobierno del Distrito Federal para congraciarse con la clase empresarial anunciando apoyos económicos casi simbólicos y difundiendo números y datos estadísticos contradictorios.
El 9 de octubre del 2013, la Secretaría de Economía del Distrito Federal (Sedeco) anunció que implementaría un programa de ayuda económica a los comerciantes aledaños a la Plaza de la República (en la que se encuentra el Monumento a la Revolución) por las pérdidas económicas que han encarado debido al plantón magisterial que se mantiene ahí desde el 13 de septiembre, cuando la Policía Federal expulsó a los profesores del Zócalo –al que ellos han querido regresar desde ese momento.
Según la Secretaría, se destinarán 10 millones de pesos para solventar las necesidades inmediatas de liquidez de los comerciantes. Este paquete económico forma parte del mismo proyecto que se lanzó en septiembre pasado para ayudar a los comerciantes del Centro Histórico.
La Sedeco reconoce que carece de un padrón de locales, pero que existen 650 negocios en la zona alrededor de la Plaza de la República, por lo que algunos medios calculan que el apoyo que reciba cada establecimiento comercial sería de poco más de 15 mil pesos. Sin embargo, la propia Secretaría aclaró que los préstamos pueden ir de los 5 hasta los 500 mil pesos hasta agotar la bolsa de 10. No informan si han realizado un estimado de las pérdidas diarias de los locales por el plantón.
Para el caso del Centro Histórico, en donde el GDF llevó a cabo un programa de reactivación económica similar, la Sedeco estima que se perdieron 260 millones de pesos (desde el 20 de agosto y hasta el 13 de septiembre, cuando los profesores fueron reprimidos), aunque la cifra en este sentido puede aumentar o disminuir dependiendo de qué medio de comunicación la retome. De hecho, la Secretaría no informa cómo se realizan estos cálculos si ni siquiera se cuenta con un padrón de los negocios.
Llama la atención que en, ninguno de sus cálculos, la Secretaría estima cual es la pérdida económica ocasionada por el cerco policíaco de más de un mes que las policías federal y capitalina mantuvieron en el Zócalo, cerrando incluso la estación del Metro. A diferencia de cuando estaba el campamento de la CNTE en el Zócalo, la policía no permitía que nadie transitara por la plancha a menos que comprobara que entregaría mercancía para el Centro de Acopio instalado en el Zócalo y que sirvió como excusa para mantener el cerco. Aun comprobando la intención de cooperar, los transeúntes eran sometidos a controles estrictos por parte de la policía.

