- La obra civil del proyecto ya concluyó y solo restan detalles en estaciones clave como Vasco de Quiroga y Observatorio, donde se afinan acabados, equipamientos y conexiones.
El Tren Interurbano México-Toluca “El Insurgente” uno de los proyectos estratégicos de movilidad planteados por el Gobierno federal para modernizar el transporte en la zona metropolitana, entró en una fase avanzada de pruebas dinámicas y estáticas en el tramo Santa Fe-Observatorio, informó la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
Durante estas pruebas, que combinan ensayos con carga y simulaciones de condiciones reales de operación, se evalúa el comportamiento del tren en sus estructuras, rieles y sistemas de señalización para garantizar que los estándares de calidad y seguridad sean óptimos antes de su apertura total al público.
La obra civil del proyecto ya concluyó y solo restan detalles en estaciones clave como Vasco de Quiroga y Observatorio, donde se afinan acabados, equipamientos y conexiones. Las pruebas técnicas se realizan sobre el viaducto elevado y el puente atirantado entre Santa Fe y Vasco de Quiroga, una estructura única por su diseño en curva, lo que subraya el carácter innovador de esta infraestructura.
Se estima que, una vez finalizadas estas etapas de verificación, El Insurgente podrá operar en su totalidad a principios de 2026, conectando 57.7 kilómetros entre Zinacantepec, en el Estado de México, y la estación Observatorio, en la Ciudad de México, con siete estaciones que integrarán un sistema de transporte moderno, eficiente y seguro.
Las autoridades han destacado que este sistema reducirá significativamente los tiempos de traslado entre ambas metrópolis, ofreciendo un recorrido de menos de una hora y beneficiando a más de 100 mil personas al día, tanto desplazamientos cotidianos como conexiones integradas con otros medios de transporte —incluido el Metro, el Cablebús y autobuses urbanos— en la terminal de Observatorio.
El proyecto es considerado un hito en el renacimiento ferroviario mexicano, con miras a consolidar una movilidad más inclusiva y competitiva para la población. Las pruebas actuales no sólo buscan certificar su funcionamiento técnico, sino también afianzar la seguridad y confort de miles de pasajeros que, a partir de 2026, contarán con una alternativa de transporte rápido, ecológico y conectado con la red urbana existente.
Este avance refleja la prioridad que el Gobierno federal otorga a la infraestructura de transporte como motor de desarrollo económico y social para la región centro-occidental del país.


