La embarcación conocida como “Granma 2.0” llegó a Cuba tras completar una travesía marítima de 85 horas desde el puerto de Progreso, en México, con un cargamento de ayuda humanitaria destinado a distintos sectores de la población.
A bordo viajaban 32 personas, entre internacionalistas y periodistas provenientes de 11 países, quienes integraron el convoy denominado “Nuestra América”. A diferencia de condiciones adversas registradas en travesías históricas similares, en esta ocasión el recorrido se realizó con clima favorable, aunque no estuvo exento de dificultades logísticas.
El arribo ocurrió alrededor de las cuatro de la mañana frente a La Habana, donde la tripulación permaneció a la espera antes de ingresar al puerto, sitio en el que fueron recibidos por autoridades locales y ciudadanos que se congregaron para darles la bienvenida entre muestras de apoyo.
Entre los asistentes se encontraba la alcaldesa de la capital cubana, Yanet Hernández, quien encabezó una recepción breve pero significativa. Durante el encuentro también se realizaron expresiones culturales y muestras de agradecimiento, especialmente hacia los cooperantes internacionales que participaron en la iniciativa.

El cargamento transportado incluyó alimentos no perecederos, medicamentos, pañales, bicicletas y un total de 73 paneles fotovoltaicos, donados por ciudadanos de diversos países. Parte de los insumos médicos fue trasladada posteriormente a instalaciones hospitalarias, entre ellas el hospital William Soler, donde se atienden padecimientos especializados como cardiopatías congénitas.
La embarcación, de 24 metros de longitud y anteriormente conocida como “Maguro”, fue adaptada para esta misión. Su capitán, Manuel Estrada, explicó que el objetivo principal del viaje fue abrir una ruta de apoyo solidario hacia la isla, destacando el esfuerzo colectivo que hizo posible la entrega de los insumos.
De acuerdo con el testimonio de la tripulación, las condiciones del viaje implicaron jornadas prolongadas, descanso limitado y recursos básicos, lo que contrastó con el entusiasmo generado al llegar a su destino y cumplir con la entrega de la ayuda.
La llegada del “Granma 2.0” marca el inicio de una iniciativa que busca mantener el envío de asistencia humanitaria a Cuba mediante esfuerzos coordinados entre ciudadanos y organizaciones de distintos países.


