I.- Los tres partidos de nuestra democracia representativa, en crisis por su desempeño elitista (a favor de sus intereses muy personales, conforme a la divisa de “cada quien para su santo”, y el “chingue a su madre el que deje algo”) y su arraigada corrupción, han estado postulando a verdaderos delincuentes políticos: Graco Ramírez, en Morelos. Velasco Suárez en Chiapas. Moreno Valle en Puebla. Medina el ex de Nuevo León… ¡los de Michoacán y Guerrero, hasta homicidas y ladrones! Pero, se llevan el excremento los de Veracruz: Javier Duarte, el troglodita quien con el ex desgobernador Fidel Herrera (premiado con un consulado en Portugal para su total impunidad), desgració a la entidad. Y el panista Guillermo Padrés, quien saqueó Sonora, abusó del poder, enriqueció a su cuñado y a su hermano; olvidó el asunto de los 49 niños del múltiple homicidio en la guardería ABC y “perdonó” a más de 500 empresarios –empezando por el que quiso imponer como sucesor: Javier Gándara–, el pago de los impuestos federales a cambio de que lo apoyaran.
II.- Ningún desgobernador fue investigado. Mucho menos consignado. Los que ya se fueron se apoderaron de terrenos, mansiones, depósitos en dólares en bancos estadunidenses y –como los narcos–, en paraísos fiscales. Padrés y sus cómplices vaciaron las arcas. Se llevaron el dinero del pueblo. Incluso permitió la venta de infantes, robados de guarderías o de madres solteras a quienes, con amenazas, les arrebataron a sus críos. ¿Y dónde está Padrés? Viajando con su esposa. ¿Y dónde está Javier Gándara? Cuidando sus cuadras de caballos pura sangre, sus latifundios para la cosecha de uva y trigo, con sus más de 500 pozos de agua en la costa de Hermosillo. Padrés se mandó construir una presa para regar sus plantíos ¿de marihuana y amapola?, a la mejor. Pertenece al PAN, el partido canalla. Javier Duarte de Ochoa… y de la corrupción más sangrienta que ha existido en Veracruz, es otro pillo, cuyas huellas siguió el reportero Octavio Ortega, con su investigación: Veracruz ya quebró (revista Reportaje del periódico Reforma: 15/XI/15).
III.- Son dos ejemplares del PRI-PAN que en lugar de estar en la cárcel están protegidos por senadores y diputados. Buscan al “Chapo” Guzmán, pero no a Duarte ni a Padrés que son peores. Pues Veracruz y Sonora son los casos más corruptos, sangrientos y de abuso del poder, sin que sean molestados para cuando menos preguntarles dónde esconden el botín. Perderá el PRI Veracruz, pero ganó Sonora al PAN de Padrés. “Tú pierdes allá, yo gano acá” engañando a los electores que cada vez menos confían en los partidos. Ninguno de sus protagonistas, tras sus raterías y abusos es destituido. Y no irán a la cárcel, porque la política priísta-panista-perredista en el Congreso de la Unión es la de protegerlos; exponiendo a la democracia representativa a que el pueblo exija cuentas con la democracia directa. En Guatemala ya destituyeron a un presidente. Y aquí que es Guatepior todavía no, porque según la élite en el poder “aquí no pasa nada”… hasta que pase cuando estalle el descontento social.

