«Había permiso para ejecutar»: Sheinbaum señala que la “guerra contra el narco” de Calderón cayó en ilegalidad y disparó la violencia

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó una severa crítica a la estrategia de seguridad implementada durante el sexenio de Felipe Calderón, al señalar que la llamada «guerra contra el narcotráfico» generó una situación de excepción de facto en la que las fuerzas de seguridad actuaron al margen del marco legal, lo que contribuyó directamente al drástico incremento de la violencia en el país.

Durante su intervención en la conferencia de prensa matutina, la mandataria explicó que, aunque nunca se declaró formalmente un estado de excepción, las Fuerzas Armadas y las corporaciones policiales operaron bajo esa lógica, permitiendo ejecuciones extrajudiciales de presuntos delincuentes sin seguir el debido proceso.

«En aquella época había un delincuente y había permiso para ejecutarlo. Esa es la verdad (…) Cuando hay permiso para matar fuera de la ley, generas una condición de violencia muy grande», aseveró la mandataria.

El impacto de la estrategia y el saldo violento

Sheinbaum sostuvo que el despliegue del Ejército y la Marina en tareas de seguridad pública se realizó sin un marco legal que regulara su actuación, decisión que atribuyó directamente al entonces comandante supremo de las Fuerzas Armadas. Además, acusó al Estado mexicano de haber tomado partido por una organización criminal específica con la premisa de pacificar el país.

Para ilustrar el impacto de dichas políticas, la mandataria recordó que la media diaria de asesinatos pasó de 27 en 2006 a más de 70 hacia el cierre de la administración de Calderón. Asimismo, cuestionó que a los ciudadanos fallecidos durante los enfrentamientos se les catalogara de manera sistemática como «daños colaterales».

Además, señaló la entrada masiva de armamento desde Estados Unidos mediante operativos encubiertos de rastreo, los cuales terminaron por incrementar la capacidad de fuego de los grupos delictivos.

Cambio de paradigma: Guardia Nacional y construcción de paz

Frente a los antecedentes del periodo calderonista, la presidenta defendió el modelo de seguridad iniciado durante la administración de Andrés Manuel López Obrador y consolidado en su gestión. Destacó la reforma constitucional que reguló la participación de las Fuerzas Armadas y dio origen a la Guardia Nacional bajo la adscripción de la Secretaría de la Defensa Nacional, reemplazando a la extinta Policía Federal.

«La visión ya no es guerra, sino es construcción de la paz», enfatizó Sheinbaum, al detallar que el esquema actual prioriza la atención a las causas sociales para evitar que niñas, niños y jóvenes se sumen a las filas del crimen, a la par de fortalecer la inteligencia, la investigación y la coordinación interinstitucional para realizar detenciones dentro del estricto marco de la ley.

Finalmente, la mandataria citó como ejemplo de avance a Nuevo Laredo, Tamaulipas, donde afirmó que la ciudadanía percibe una mayor sensación de seguridad. Aunque reconoció que los efectos del deterioro acumulado durante años no pueden revertirse en el corto plazo, reafirmó que su gobierno continuará reduciendo los índices delictivos mediante la aplicación de la ley y la pacificación gradual del país.

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