Luego del hallazgo de fosas clandestinas en Alvarado, el vocero de la Diócesis de Veracruz, Víctor Díaz Mendoza, afirmó que “es una situación triste, que aunque a los familiares de desaparecidos les trae un poco de paz, a nivel social da incertidumbre y mal sabor”.
“Es una situación no, que vivimos tristemente y que las familias, son las familias las que han ido buscando día a día no, es ese anhelo de encontrar a su ser querido, (…) para ellos les trae paz, pero a nivel social sí da una incertidumbre, un mal sabor de lo que se ha hecho”, informó XEU.
Agregó que ahora le toca a las autoridades estatales y federales efectuar la investigación para identificar los restos.
Aseveró en entrevista en el aeropuerto de Veracruz, que el actual gobierno está por concluir y la gente tiene esperanza en el próximo para tener resultado en este tema.
Por su parte, la Iglesia brinda acompañamiento a nivel individual como con la misa que el Obispo realiza cada primer domingo de mes, señaló.


