(26 de febrero, 2015).- César Camacho, dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), aceptó lo que es un hecho para todo el país, y parte del mundo, desde hace tiempo: “El PRI vive crisis de confianza y hartazgo social”.
Indicó que se encuentran “en tiempo en el que si algo está en crisis en este momento es la confianza. Y una relación difícil, en situación crítica entre los ciudadanos y el poder. Entre los ciudadanos y los partidos. Entre los ciudadanos y las instancias que se han ideado para servir eficazmente a los mexicanos”, sus comentarios podrían interpretarse como “patadas de ahogado” y el temor hacia la inminente pérdida de terreno y declive que vive el partido.
Continuó con una frase paradójica: “Hay que admitir, desde la política que hay un hartazgo social que está exigiendo más resultados y menos discursos”, entonces ¿por qué busca la solución en discursos?
“No sólo es una falta a la ley, sino un agravio a la ética pública, y la impunidad que es la consecuencia lastimosa que en el lenguaje de todos los días, se puede traducir que: el que la hace, no la paga”, opinó acerca de la corrupción y el “acuerdo histórico” de la misma materia anunciado ayer.
“Podemos creer en las instituciones, en el gobierno, en los partidos o no, en lo que por supuesto tenemos que creer como condición, para hacer todo lo demás, es creer en nosotros mismos, en nuestra capacidad nunca derrotada de transformar el sitio en el que vivimos”, señaló en tono “inspirador”.
Y concluyó diciendo que las próximas elecciones, si bien serán complejas, son una oportunidad. ¿Para qué o quién?

