24 de marzo, 2014).- Aunque considera que es malo el maltrato a los animales, a Benjamín Castillo Plasencia, obispo de Celaya, sí le gusta y disfruta de las corridas de toros porque las considera “un arraigo cultural”, declaró el jerarca luego de cuestionarle sobre su opinión de la manifestación que Activistas Unidos por los Animales de Celaya (Acupa), realizara contra la fiesta taurina el pasado sábado.
A veces, declaró Castillo Plasencia, se hacen más manifestaciones sobre los animales que sobre los derechos de las personas.
“Muchas veces se muestra más preocupación sobre los animales que sobre la vida, se puede sacrificar a los nonatos pero no a los animales” señaló el monseñor Benjamín Castillo.
El 29 de abril de 2010, el Papa Benedicto XVI nombró como obispo de Celaya a Castillo Plasencia luego de que éste fungiera el cargo de obispo de Tabasco.
“Hay derechos humanos mucho más importantes, nadie pone el grito por los niños que no nacen, han muerto más que en las guerras y algunos gobiernos se jactan de tener tantos abortos”, indicó Castillo.
Además, aseguró que muchas ocasiones, el maltrato de los seres vivos es la proyección de la persona, “una persona bien formada y con buenos sentimientos tiene que cuidar de los animales”, añadió.
En cuanto a las corridas de toro, que Acupa calificó como “la fiesta de la tortura, la sangre y el sadismo”, el obispo Benjamín Castillo señaló que si bien le agrada, su prohibición deberá ser un tema puesto a discusión en todos los sectores de la sociedad.


