(23 de diciembre, 2014).- A 17 años de la masacre ocurrida en el poblado de Acteal, Chiapas, perpetrado por paramilitares contra un grupo de indígenas que se encontraban en una iglesia, se realizó una marcha en dicho poblado, que encabezó un grupo de padres de familia de los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos el 26 de septiembre.
A la comunidad de Acteal, en el municipio de Chenalhó, acudió un grupo de 14 personas integrado por padres, familiares y estudiantes de la Escuela Normal Rural “Isidro Burgos” de Ayotzinapa, Guerrero, “para compartir e informar un poco lo que estamos viviendo, lo que nos pasó como padres y familiares, y quiénes fueron los que asesinaron a nuestros hijos y los desaparecieron”, mencionó Melitón Ortega, padre de uno de los estudiantes desaparecidos.
Durante la marcha en la que se recordó el asesinato de 45 indígenas en Acteal, entre los cuales se encontraban mujeres y niños, Melitón Ortega expresó “hoy estamos aquí (en Acteal) para compartir el mismo dolor que ustedes sienten por su familiares que fueron caídos, desde hace 17 años, para nosotros es el mismo dolor y lo compartimos, porque nosotros no descansamos, no dormimos, estamos tristes con ese dolor de que hoy no están nuestros hijos con nosotros”.
Ortega agregó que “lo único que hemos recibido por parte del Gobierno Federal, son promesas, engaños y simulaciones, amenazas, promesa tras promesa, diciendo que va a hacer justicia para nuestros hijos y resulta que no es así”.
El lunes 22, fecha en que se conmemoró la masacre, el obispo Felipe Arizmendi Esquivel manifestó que “es una vergüenza que ya casi todos los encarcelados por este crimen hayan sido absueltos, sólo porque hubo deficiencias jurídicas en su proceso penal, no porque sean inocentes”. Agregó que a pesar de haber pasado tantos años “y no ser escuchados, nos viene la tentación del cansancio y del desaliento, pero todos seguiremos pidiendo y exigiendo justicia, no podemos resignarnos pasivamente al silencio”.
En el contexto reciente de violencia que sacude a México, Arizmendi Esquivel exclamó que Acteal no es un caso aislado en el que predomina la injusticia. “Recientemente hemos sufrido por los estudiantes de Ayotzinapa, cuyo paradero seguimos exigiendo que se aclare; de igual modo, hace años fueron desaparecidos y asesinados 72 migrantes centroamericanos en San Fernando, Tamaulipas”.
En este sentido, el obispo expresó su preocupación, pues dentro de la sociedad mexicana “como que nos vamos acostumbrando a la indiferencia ante el sufrimiento de los pobres; nos duele reconocer que, en nuestra patria, hay corazones perversos, corruptos, asesinos, falsos, mentirosos, desalmados, sin respeto humano a sus semejantes”.
En el mismo sentido, un integrante de “Las Abejas”, grupo al que pertenecían las 45 víctimas de Acteal señaló que “para ellos el sistema de México caducó y dejó de tener credibilidad y dignidad”.

