Redacción / @Redaccion3_0
(15 de julio, 2013).- “La humanidad vivirá bajo los efectos del calentamiento global los próximos 100 años, y las condiciones dependerán de la voluntad de las naciones, de los políticos y de la fuerza de la sociedad”, aseguró Carlos Gay García, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático (PINCC) de la UNAM.
“Todos juntos deben obligarse a hacer las cosas de manera diferente, si esto no sucede, el costo [de nuestras acciones] será de entre 5 y 20% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial al año”, agregó el especialista.
Por su parte, María de Lourdes Villers, investigadora del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, mencionó, que en materia de cambio climático, a México le hace falta un hilo conductor para articular las acciones de reducción, mitigación adaptación y combate en el mediano y largo plazo.
“Pero ya existen los conocimientos necesarios para que, quienes tomen decisiones, diseñen políticas públicas a plazos tan largos como los años 2050 e incluso el año 2100, porque los académicos estamos haciendo nuestra tarea”, indicó.
Para ejemplificar lo que podría suceder, los especialistas han comenzado a variar las cuatro estaciones del año.”Los veranos, por ejemplo, son más calientes que antes; el actual lo es más que el anterior, y aumentó respecto a varios anteriores; además se espera que el próximo se manifieste muy caliente, comparado con el resto”.
De acuerdo a diversas estudios, el aumento de dos grados centígrados en la temperatura del planeta pondría bajo el agua a casi todo Bangkok. También se menciona que las recientes inundaciones en los países asiáticos “son apenas una muestra de las docenas de efectos negativos” que podría acarrear el calentamiento global.
Un reporte del Banco Mundial publicado en noviembre revela que las mayores temperaturas caerán sobre los países de África y del sudeste de Asia, donde vive la mayor parte de la población más pobre del mundo.
Además, cultivos como el trigo, el arroz y el maíz tienen un difícil recorrido para adaptarse al clima más cálido, lo que podría dejar entre el 25 y el 90 % de la población de África subsahariana desnutrida para la década del 2050.


