Gabriela Flores / @Gaby3_0
(11 de febrero, 2014).- Unos 220 pescadores de la Laguna de Cuyutlán batallan para llevar el sustento a sus familias, ante el incumplimiento de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), tras la afectación que algunas obras dejaron al cuerpo de agua.
Juan Campos Cárdenas, presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras y Tiburoneras del Estado, resaltó la desesperación de los afectados, pues asegura que pasan por situaciones difíciles al no poder pescar.
El problema inició en 2008, cuando la Comisión Federal de Electricidad inició la construcción de la Terminal de Almacenamiento y Regasificadora de Gas Natural de Manzanillo en ese sitio.
Desde entonces los pescadores ribereños percibieron una disminución en la captura de camarón y pescado, que atribuyeron al dragado del cuerpo de agua.
Ahora la laguna está azolvada, con piedras, escombro y varilla y aunque la SCT se había comprometido a retirar todo ese material, aún no lo ha hecho.
Desde noviembre del año pasado, bajo el argumento de la falta de presupuesto, esa misma dependencia dejó de apoyar económicamente a 80 de los afectados, a quienes ayudaría hasta desazolvar el sitio y eso generó protestas y amenazas de bloqueos.
Para Juan Campos, esa fue sólo una de tantas promesas que incumplió la SCT, como muchas otras minutas que fueron firmadas y “que no sirvieron de nada”.
Indicó que los pescadores propondrán a las autoridades federales y estatales un acuerdo para cederles el vaso II de la laguna para el desarrollo portuario e industrial, pero que a cambio les concesionen los vasos I, III y IV para trabajar.
Aunque ayer la líder de la Cooperativa La Jaiba Manzanillera, Candelaria Ruiz Márquez, declaró para un medio local que entregarán el mencionado vaso lacustre, a cambio de que cada pescador reciba 400 mil pesos como indemnización.

