(11 de noviembre, 2014).- Siete guerrilleros de las FARC, señalados por asesinar a dos de líderes indígenas de la etnia Nasa que habita en la localidad de Toribío, al sur occidente de Colombia, fueron sometidos a juicio por parte de los habitantes de esta comunidad.
Miles de indígenas aplicaron justicia, basados en la autonomía que les otorga la Constitución colombiana por la muerte de Manuel Tumiñá, de 42 años y Daniel Coicué, de 63, el pasado 5 de noviembre, baleados por evitar que un grupo de guerrilleros colgara en su territorio unas vallas en homenaje a un líder de las FARC.
El veredicto se dio a conocer después de seis horas de debate: 60 años de prisión para uno de los acusados conocido como Fercho, quien dicen, fue el que disparó contra las víctimas y que también es indígena como ellos. Otros cuatro guerrilleros fueron condenados a 40 años y dos menores de edad, de 14 y 17 años, castigados con 20 latigazos y posteriormente serán entregados a un centro de rehabilitación para menores.
Naciones Unidas, a través de un comunicado emitido en La Habana, dio a conocer su postura de rechazo a los asesinatos de los dos líderes de la Guardia Indígena de Cauca, una organización de resistencia pacífica a los abusos perpetrados por parte de la guerrilla y el Ejército en su territorio; ya que la comunidad Nasa, ha sido una de las más afectadas por el conflicto. A través de la misma vía, también instó a respetar los derechos colectivos de los pueblos indígenas.
Mientras, las FARC con “pesar y preocupación” lamentaron la muerte de los dos indígenas y negaron que las comunidades hayan sido su principal blanco , además, señalaron que el daño que le han causado a la población civil ha ocurrido debido a “errores involuntarios”.
Sin embargo, un panfleto atribuido a la guerrilla que empezó a circular días después del homicidio de Tumiñá y Coicué, declaraba como “objetivo militar” a 26 líderes Nasa despertó la indignación tanto en la Defensoría del Pueblo como en el Gobierno de Colombia, los cuales reclamaron un pronunciamiento inmediato por parte de las FARC.
El grupo guerrillero negó la autoría de dicho texto, así como haber cometido crímenes de lesa humanidad por medio de un comunicado oficial.
Actualmente, el Gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC se encuentran en negociaciones de paz, las cuales se desarrollan desde hace dos años en La Habana, centradas en negociar cómo se retribuirán los derechos de víctimas que ha dejado el conflicto, que hasta ahora son cerca de siete millones.


