Luego de el anuncio del canciller Marcelo Ebrard, sobre la demanda que hizo contra fabricantes de armas de fuego en Estados Unidos, por considerarlos en parte como causantes de la ola de violencia de México…
La Asociación Industrial del Comercio de las Armas (NSSF, por sus siglas en inglés) rechazó dichos procedimientos legales y los tildó de “acusaciones infundadas”.
“La NSSF rechaza los alegatos de México de que las manufactureras de armas de Estados Unidos participan en prácticas comerciales negligentes”, detallaron.
Al respecto, la 4T emitió una respuesta a lo que la NSSF plantea, en donde dijo era obvio que trataran de deslindarse de cualquier responsabilidad en el tráfico ilícito de sus armas a México, “y de los daños que estas ocasionan”.
La 4T responde
Y a través de un comunicado detallaron uno a uno los argumentos por los cuales demandaron a ocho empresas estadounidenses:
- Casi todas las armas recuperadas en las escenas del crimen en México fueron traficadas desde Estados Unidos.
- Barrett (fabricante demandado), construye un rifle de francotirador de calibre .50, es un arma de guerra apreciada por los cárteles de la droga.
- Los demandados diseñan, comercializan, distribuyen y venden armas de forma que saben que arman a los cárteles de la droga en México.
- Los demandados utilizan traficantes de armas imprudentes y corruptos, y prácticas de venta peligrosas e ilegales con las que cuentan los cárteles para conseguir sus armas.
- Las empresas demandadas producen más de 68% de armas traficadas a México de origen estadounidense, lo que significa que anualmente venden más de 340,000 piezas.
Finalmente, la 4T expuso que la demanda no está en contra del comercio de armas.
Lo que busca es un comercio responsable, en donde las empresas demandadas se rijan por la ley y tengan prácticas comerciales más estrictas.


